Las transportadoras de valores aseguraron que la circulación de dinero físico será primordial por enfrentar la crisis que provocó la pandemia

Juan Sebastian Amaya

Desde la llegada del covid-19 a Colombia, el uso del dinero en efectivo ha sido cuestionado por ser una posible fuente de contagio o propagación del virus. Por esto, según entidades como ACH o Minsait Colombia, la pandemia generará una reducción en el movimiento de billetes y una mayor demanda por las transacciones electrónicas y digitales, que aumentarían el blindaje contra la inseguridad.

Sin embargo, el director ejecutivo de Fedeseguridad, gremio que agrupa a las cinco compañías de transporte de valores más grandes del país, Nicolás Botero, aseguró que, por el contrario, el método que genera mayor seguridad a la hora de efectuar un pago es el dinero en efectivo, porque el usuario presencia la transacción y señaló que el dinero físico será uno de los principales mecanismos para la reactivación de la economía.

“A nivel mundial, 85% de las transacciones se hacen en efectivo. A nivel local, 80 % de los colombianos prefieren las transacciones en efectivo, de acuerdo con el más reciente Reporte de Sistema de Pagos del Banco de la República, entonces esa es la magnitud de la importancia de la cadena de efectivo en la economía”, dijo.

Precisamente, el reciente informe del Emisor, entregado en febrero de 2020, reseña que, a pesar del auge de canales de pagos digitales, la demanda de dinero en efectivo durante los últimos años ha incrementado en un promedio de 6% anualmente, a tal punto que los billetes que circulan a diario en las calles representan aproximadamente $78,3 billones (7,3% del PIB de 2018).

“La demanda de efectivo en Colombia a partir del año 2000 tuvo una tendencia creciente por el alza en la actividad económica, la reducción de la inflación y las tasas de interés. Otros factores que han tenido una incidencia han sido la dinámica de la economía informal o las actividades asociadas a la evasión laboral y fiscal, y explican parte de esa tendencia creciente”, dijo el coordinador del reporte del Banco de la República, Carlos Alberto Arango.

En ese sentido, el dirigente gremial Botero argumentó que la circulación del dinero en efectivo impulsará la recuperación de la economía del país teniendo en cuenta que los 25 bancos comerciales y las demás compañías del sistema financiero utilizan los servicios del transporte de valores para generar movimiento de liquidez física.

“El transporte de valores se concentra en la industria bancaria, en el retail y en grandes superficies. Desde el punto de vista económico el mercado sí se golpeó porque el comercio se cerró y eso hace que haya menor prestación del servicio, pero el sector bancario sí ha tenido un mayor movimiento. Nosotros no peleamos con los medios digitales, de hecho subsistimos bajo el mismo ecosistema”, comentó.

Así mismo, Botero agregó que el mensaje más importante para las personas es que no pueden tener miedo de usar dinero en efectivo.

“Que la economía tenga mucho efectivo y muchas transacciones es clave para la reactivación, queremos que la gente use efectivo con tranquilidad”, agregó.

Por lo anterior, Botero resaltó que la industria del transporte de valores fue una de las primeras en desarrollar los protocolos de bioseguridad, tales como desinfección y disminución de tráfico y de aglomeraciones. De hecho, según él, otros sectores han tomado como ejemplo estas medidas para la retoma de sus actividades.

“La reinvención no es cambiar de actividad, sino cómo hacerla más eficiente y disminuir el uso de recursos económicos, energéticos y humanos para entregar el servicio con la misma calidad; así como rediseñar sus matices de riesgo, horarios y rutas”, dijo sobre sus retos.

Al respecto, Juan Carlos León Rubio, director de Cash Prosegur Colombia, declaró que el efectivo representa el único activo refugio verdadero durante los procesos de recesión del mercado.

“Cuando el mercado está en crisis, el valor de la mayoría de las inversiones cae abruptamente, pero la disponibilidad del efectivo seguirá representando valor para las economías. Si las economías quieren reactivarse y recuperarse, no es una opción limitar el uso del efectivo, pues podría redundar en una ralentización adicional de la actividad económica”, dijo el directivo.

Entre tanto, el economista principal de Scotiabank Colpatria, Sergio Olarte, recomendó que, a la hora de usar efectivo, lo ideal es contar siempre con la cantidad necesaria para las transacciones diarias o semanales que se vayan a efectuar.

“No tener más recursos disponibles, porque es mucho más sencillo y seguro realizar transacciones electrónicas. Si no se está bancarizado, movilizarse con demasiado efectivo genera inconvenientes en cuanto a los temas de inseguridad”, explicó.

Por su parte, el presidente de ACH, Gustavo Vega, comentó que la coyuntura potencializó los pagos electrónicos. Por ejemplo, con el botón PSE se realizaron 20 millones de transacciones en mayo, la cifra más alta en la historia.

“El reto es lograr que más colombianos accedan a estos servicios para que puedan hacer sus ventas sin problema y para las personas que no tengan que manejar billetes”, mencionó.

LOS CONTRASTES

  • Nicolás BoteroPresidente de Fedeseguridad

    “Que la economía tenga mucho efectivo y muchas transacciones es clave para su reactivación, queremos que la gente use el dinero en efectivo con tranquilidad y que no tengan miedo de ello”.

  • Gustavo VegaPresidente de ACH Colombia

    “El reto es lograr que más colombianos tengan acceso a servicios electrónicos para que puedan hacer sus ventas sin problema y para que las personas no tengan que manejar billetes”.

La industria de transportadoras de valores mueve $1,6 billones al año
En Colombia operan ocho transportadoras de valores, de las cuales cinco pertenecen a Fedeseguridad (Brinks, G4S, Atlas, Prosegur y Transportadora de Valores del Sur) y tienen la mayor participación en el mercado.

Según el presidente del gremio, Nicolás Botero, esta cadena de transporte de dinero en efectivo recibe ingresos por ventas en promedio de $1,6 billones al año. La labor de estas empresas es distribuir los billetes que emite el Banco de la República hacia la banca comercial para que lo almacenen en bóvedas.