Los precios del petróleo presentaron un leve incremento. Según el cierre de Reuters, el crudo Brent subió ocho centavos y quedó en US$57,75 por barril

Johana Lorduy - jmunoz@larepublica.com.co

El dólar ayer cerró en un precio promedio de $3.410,40 lo que representó un alza de $32,11, frente a la Tasa Representativa del Mercado (TRM), que se ubicó en $3.378,29.

La divisa abrió la jornada con un precio de $3.410,00, mientras que el precio mínimo llegó a $3.401,45 y el máximo fue de $3.419,75. El monto negociado fue de US$947 millones en 1.583 transacciones.

A nivel internacional, los inversionistas continúan afectados por las noticias del coronavirus. La más reciente fue el impacto que tendrá la expansión del brote en las cuentas de Apple que advirtió que las ventas trimestrales no cumplirán con las metas, lo que, sin duda, aumentó el miedo sobre el efecto que tendrá la pandemia en la economía global.

Por esta razón, los futuros de las acciones estadounidenses cayeron antes del inicio de la jornada bursátil, al igual que las acciones europeas. Según reportó Bloomberg, los proveedores de Apple que cotizan en el índice Stoxx 600 mostraron una tendencia a la baja, al igual que Hsbc, que anunció un recorte de empleos debido a una reestructuración y que también alertó por los efectos del virus.

Los precios del petróleo presentaron un leve incremento ayer. Según el cierre de Reuters, el crudo Brent subió ocho centavos y quedó en US$57,75 por barril. Los futuros del crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI), en tanto, cerraron sin cambios con respecto a la sesión anterior, a US$52,05 por barril.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) y los productores aliados, entre ellos Rusia, han estado considerando nuevos recortes a la producción para apoyar los precios.

Según José Luis Hernández Forero, trader de la mesa institucional de Corficolombiana, también afectó a nivel mundial los resultados del ZEW de Alemania (índice de confianza inversionista), que “fue peor a lo esperado y corrobora el temor de los inversores por la caída de la producción alemana”.