El peso se ha recuperado por un mejor entorno económico global y es la segunda moneda latina con mayor apreciación desde el ‘lunes negro’

Juan Sebastian Amaya

El pasado 9 de marzo, cuando el dólar estaba en $3.584, debido a la expansión de la pandemia y por la guerra de los precios del petróleo, ocurrió el denominado ‘lunes negro’ para los mercados mundiales, que afectó a las divisas latinoamericanas. El peso colombiano se debilitó y el dólar llegó a $3.803.

Desde ese día, la divisa estadounidense registró tal fortalecimiento ante el peso local que el 19 de marzo alcanzó un nuevo precio máximo histórico ($4.153). La tasa de cambio estuvo en niveles de $4.000 hasta abril y desde entonces ha caído paulatinamente.

El miércoles, el dólar se cotizó en promedio a $3.589,08, lo que significó una caída de $62,34 frente a la TRM. En lo que va de junio, la divisa ha perdido $129, así como $564 desde el máximo del 19 de marzo.

Según el ranking de divisas de Bloomberg, el peso colombiano es la segunda moneda de la región con mayor recuperación desde el ‘lunes negro’, con una variación 5,15%. Solo la supera el peso chileno, que ha subido 9,29%, y está por encima del sol peruano, que ha incrementado 3,12%. Además, las monedas de Chile y Colombia también son, respectivamente, la primera y segunda con mejor comportamiento entre las de los mercados emergentes.

Varios analistas consultados por LR coinciden en que el peso colombiano tuvo un respaldo por varias medidas tomadas por las autoridades económicas del país, pero, principalmente, por las decisiones extranjeras, la reapertura económica gradual de los países más afectados por el virus (China, Estados Unidos, Reino Unido, Italia y España) y otros factores externos.

Además, el daño colateral que causó el covid-19 generó una fuerte caída en los precios del petróleo debido a la menor demanda a nivel global que causó la oleada de confinamientos en todo el mundo. Esta situación también llevó a un alza de la divisa, pero con la más reciente recuperación del crudo, la tendencia se revirtió.

Según el último cierre de Reuters, el Brent, referencia para el mercado colombiano, subió 0,56%, a US$39,79 por barril, mientras que el WTI aumentó 1,30%, hasta US$37,29 por barril.

El director de investigaciones de Alianza Valores, Felipe Campos, puntualizó que la tendencia a la baja que el dólar ha presentado desde las últimas semanas se argumenta por el mayor apetito por el riesgo en los inversionistas globales ante el optimismo que les genera la nueva dinámica de la economía mundial, y a pesar de los datos desalentadores de crecimiento, desempleo y exportaciones de Estados Unidos y las grandes potencias.

“Lo que ha pasado con el dólar es que desde hace tres o cuatro semanas todos los activos a nivel mundial han estado disfrutando de este optimismo por las ayudas de los bancos, las posibles vacunas contra el covid-19, las reaperturas económicas y las compras de activos de diferentes Bancos Centrales. Todo eso ha superado a los datos negativos y por el optimismo a nivel global todos están comprando activos riesgosos”, comentó.

En ese sentido, Campos reseñó que Colombia ha tenido la ventaja de que, sumado a esa reactivación global por el riesgo, el petróleo también se ha valorizado en los últimos días por una normalización en el mercado ante mayor demanda y las expectativas de nuevos recortes por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) hasta julio.

“Salen noticias de la Opep, con datos terribles de Estados Unidos, que debilitan al dólar, pero el apetito se ha mantenido y los inversionistas dicen: no nos importa, seguimos comprando activos de riesgo”, mencionó.

El experto concluyó que 95% de las razones por las que el peso nacional se ha revaluado en el corto plazo son de carácter global, lo que significa que su comportamiento durante los próximos meses seguirá dependiendo de factores externos, como los avances científicos sobre una posible vacuna, el optimismo internacional y el estado del petróleo.

Entre tanto, el gerente de estrategias de Global Securities, Raúl Moreno, fijó su posición sobre la situación de las monedas de Latinoamérica bajo la misma línea de los factores internacionales y agregó que si el crudo sigue con su tendencia al alza, el dólar en Colombia podría mantener una estabilidad a corto y mediano plazo e, incluso, bajar de $3.500 si el entorno económico recibe cada vez más noticias positivas.

“Hay menor volatilidad en las monedas emergentes. Si el petróleo sigue el alza, habrá más apetito de los inversores por Colombia. La Bolsa de Valores ha sido una de las más golpeadas en el mundo y teniendo en cuenta ese retorno del apetito al riesgo, posiblemente haya una entrada de capitales extranjeros al país en flujos de portafolio para invertir en acciones colombianas”, dijo.

“Colombia empieza a ser vista con mejores ojos por los inversores extranjeros, el nivel cercano a $3.600 es interesante para monitorear y en la medida en que se mantengan las noticias podría bajar de $3.500, pero estructuralmente y siendo muy optimistas”, añadió.

En cuanto al porcentaje que las medidas tomadas en Colombia y las situaciones nacionales han generado en la tasa de cambio, la analista de Casa de Bolsa Mariafernanda Pulido reiteró que la reciente emisión de deuda por parte del Gobierno de US$2.500 millones ($9 billones en promedio) con tasas preferenciales y una posible inyección de liquidez en el mercado colombiano es una de la más relevantes.

“La operación de emisión de bonos generó un contexto favorable y existe la posibilidad de que esos dólares lleguen a Colombia”, dijo.

El analista de mercados de Oanda, Edward Moya, reunió los anteriores argumentos y manifestó que se puede confirmar que la narrativa de que lo peor para los indicadores económicos ha quedado atrás, aún con varias tensiones políticas, comerciales, sociales y sanitarias.

“Dos grandes historias que están quedando en segundo plano: la aparición de nuevos puntos críticos de la pandemia y las protestas en Estados Unidos”, concluyó.

LOS CONTRASTES

  • Raúl MorenoGerente de estrategias de Global Securities

    “Colombia empieza a ser vista con mejores ojos por los inversores extranjeros, el nivel actual es positivo y si las noticias mejoran y se mantienen, podría, incluso, bajar de $3.500”.

  • Felipe CamposDirector de investigaciones de Alianza Valores

    “Vemos que 95% de las razones de la revaluación del peso colombiano son de carácter global y su comportamiento seguirá dependiendo de factores externos”.

Recuperación de los mercados y apetito por el riesgo afectaron al oro
Los precios del oro cayeron este miércoles, mientras que las bolsas avanzaron a máximos de tres meses por el optimismo sobre una recuperación económica mundial, aunque el descenso del lingote fue limitado por un dólar más débil y por los disturbios en Estados Unidos.

El último cierre de Reuters señaló que el oro al contado cedió 0,5% a US$1.718,26 la onza, tras perder cerca de 0,7% el pasado martes. Entre tanto, los futuros del metal precioso en Estados Unidos registraron una contracción de 0,7% a US$1.722,70 por onza.