Los inversionistas perciben un cierto grado de riesgo. Sin embargo, los analistas resaltan la solidez de la empresa en el mercado

Juan Sebastian Amaya

Tras el cambio de los miembros de la Junta Directiva de Empresas Públicas de Medellín (EPM) la semana pasada, y el efecto negativo que generó en la calificación crediticia que Fitch Ratings le otorgó a la compañía, pues la redujo a BBB- con perspectiva negativa, el costo de la financiación a corto y largo plaza del grupo podría incrementar.

La situación se explica debido a que algunos inversionistas sienten cierto temor o incertidumbre por la situación de la empresa. El experto en bolsa Andrés Moreno aseguró que esta situación complica las futuras emisiones de deuda de la compañía en el mercado internacional e, incluso, pone en riesgo su grado de inversión.

“Claro que sí afecta, EPM acude al mercado global para financiarse y que le bajen su calificación, más los problemas de gobierno corporativo, conllevan a que la emisión va a ser mucho más costosa y complicada de encontrar. Aunque la empresa está bien y los tenedores de bonos han visto algo de estrés, para EPM va a ser más difícil seguir adelante”, resaltó Moreno.

Entre tanto, el gerente de estrategias de Global Securities, Raúl Moreno, detalló que los bonos emitidos por EPM, a nivel local y global, han tenido cierta desvalorización, pero mínima, por el ruido que causó la noticia.

“Hubo ruido en el gobierno corporativo luego de la demanda liderada por la Alcaldía sin la consulta de la junta y eso genero desvalorizaciones sobre los capítulos de renta fija y el título más liquido es el bono con vencimiento al 2031, que se estaba negociando previo a esta coyuntura y cayó, pero poco. Posiblemente sí se pueden ver mayores desvalorizaciones, pero, teniendo en cuenta la solidez de EPM, podrían valorizarse después”, agregó.

Sin embargo, el analista resaltó que la mayoría del mercado continúa confiando en la solidez de EPM por su posición en el mercado, aunque está a la expectativa de la posición de la nueva junta.