Cerca de 19.500 trabajadores operan de forma remota. Las funciones que se puedan realizar en casa continuarán con esa modalidad

Juan Sebastian Amaya

Bancolombia diseñó un modelo analítico para programar el retorno de los empleados a sus puestos de trabajo en las sedes administrativas de todo el país, después de los cerca de cuatro meses de trabajo remoto.

Se trata del 'Sistema Escalonado al Nuevo Normal' (Senn), modelo que identifica variables demográficas y psicográficas para administrar la entrada de las personas a  las sedes bajo la premisa de gradualidad y buscando mitigar los riesgos asociados al covid-19.

La entidad señaló que, contrario a haber sido un obstáculo para el normal desarrollo de su operación, el periodo de aislamiento preventivo obligatorio se convirtió para el banco en la mejor oportunidad para potenciar su estrategia de esquemas flexibles de trabajo.

Según a compañía, mientras en 2019 la entidad contaba con un poco más de 3.000 personas bajo metodologías como flexiwork (16 horas de trabajo en casa por semana) y teletrabajo (hasta tres días por semana), durante los primeros días de la cuarentena llegó a 19.500 de los cerca de 22.000 empleados trabajando desde casa de manera permanente.

“Ese número ha cambiado en la medida en que se dio la reapertura de las sucursales del banco, lo que implicó reforzar todas las medidas de protección de acuerdo con las disposiciones de las autoridades”, afirmó Mauricio Rosillo, vicepresidente corporativo de Bancolombia.

Sin embargo, más de 12.000 empleados administrativos continúan trabajando desde casa, "buscando aportar a la disminución del número de personas que se movilizan en transporte público en las ciudades en que nos encontramos”, agregó.

Para reforzar dicho propósito, la entidad decidió que toda aquella función que se pueda realizar remotamente se seguirá ejerciendo de esta manera, y que solo regresarán a las oficinas aquellas personas que tienen a cargo procesos críticos para la operación normal del negocio o que tienen impedimentos en sus procesos debido a la virtualidad. El retorno de los empleados estará sujeto, eso sí, a la evolución de la pandemia.

Incluso, para quienes regresen a la oficina, las medidas serán rigurosas, y por ello la información se convierte en una herramienta clave. “Senn cruza variables que nos permiten tener un retorno escalonado y organizado de ese grupo que regresa, bajo la premisa de una ocupación adecuada en las sedes administrativas. De esta manera, asignaremos días y jornadas de trabajo considerando, entre otros factores, la capacidad de ascensores, comedores y pisos. Con ello mitigaremos el riesgo de contagio cruzado entre los empleados”, agregó el directivo.

Adicionalmente, el banco mantendrán las medidas de bioseguridad adoptadas desde el inicio de la declaratoria del aislamiento, como la realización de jornadas de limpieza y desinfección, la entrega de implementos de protección, la señalización de inmuebles siguiendo los requisitos de bioseguridad y la toma de temperatura al ingreso de las sedes, entre otras.