El índice paneuropeo STOXX 600 ganó un 0,8%, extendiendo los avances de la semana pasada

Reuters

Las acciones europeas cerraron en máximos de dos semanas el lunes, ya que las noticias positivas sobre la salud del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, un posible paquete de estímulo en ese país y una serie de acuerdos empresariales levantaron el ánimo de los inversores.

El índice paneuropeo STOXX 600 ganó un 0,8%, extendiendo los avances de la semana pasada. Sectores considerados más sensibles a la economía, como petróleo y gas , viajes y ocio y los fabricantes de automóviles , impulsaron los principales mercados de la región.

Esta subida se produjo a pesar del despolome de 36,2% de Cineworld, la segunda cadena de cines más grande del mundo, que anunció que cerrará todas sus salas en Reino Unido y Estados Unidos a finales de esta semana, dejando hasta 45.000 trabajadores desempleados.

Grandes petroleras como Royal Dutch Shell, BP y Total se dispararon en la sesión tras la subida de más de 6% de los precios del crudo.

Los inversores se mostraron animados ante las señales de que la salud de Trump está mejorando tras dar positivo por COVID-19 el viernes, una noticia que hizo caer en picado los mercados financieros.

Los médicos que tratan a Trump dijeron que el mandatario podría ser enviado de regreso a la Casa Blanca el lunes, aunque expertos externos advierten que su caso podría ser más severo, lo que genera incertidumbre sobre el resultado de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre y un nuevo estímulo fiscal en Estados Unidos que está siendo debatido en Washington.

"Los mercados pueden permanecer volátiles durante las próximas semanas", dijo Graham Secker, estratega jefe de acciones europeas de Morgan Stanley. "Una vez que tengamos algo de claridad sobre las elecciones estadounidenses, el Brexit y las vacunas, creo que será positivo para el mercado".

Las acciones de telecomunicaciones fueron las que más subieron entre los sectores. Vodafone ganó hasta un 4,7% después de que sus prestamistas aprobaron la fusión de Bharti Infratel e Indus Towers, en la que Vodafone tiene una participación.