La compañía ha invertido US$114 millones en investigaciones alternativas

Sebastián Montes

La marca de cuidado personal Dove, que forma parte del portafolio de productos de la multinacional británico-neerlandesa Unilever, reafirmará su postura contra las pruebas de productos en animales al llevar en sus empaques el sello "cruelty free" de la ONG estadounidense Peta, orientada al trato ético de los animales.

El anuncio se da en medio de una petición de prohibición global sobre las pruebas en animales, similar a la que ya existe en la Unión Europea, informó la compañía a través de un comunicado.

Para dar credibilidad a su posición de transparencia frente al tema, la compañía tomó la decisión de revelar los resultados de sus investigaciones al público, además de colaborar con organizaciones internacionales y autoridades regulatorias con el fin de extender dichas políticas a la industria del cuidado personal.

Con respecto a ello, una de las alianzas más destacadas con las que cuenta la multinacional en este aspecto es la que suscribió con la organización estadounidense de protección animal Humane Society International (HSI), que se hizo efectiva desde octubre del año pasado para apoyar la legislación que impulsa la institución para prohibir las pruebas de cosméticos en animales.

Los aspectos de la colaboración entre Unilever y HSI incluyen la puesta en marcha de una cooperación abierta multianual para lograr que las decisiones de seguridad para los cosméticos en las empresas del sector se basen exclusivamente en métodos sin animales.

Asimismo, las alternativas que reemplacen las pruebas en animales han demostrado ser una prioridad para la operación de Unilever, pues ha destinado una inversión de US$114 millones para buscar soluciones que garanticen la seguridad de sus productos para los consumidores.

Dichas alternativas, que buscan "anteponer el riesgo en lugar del peligro" son elementos clave en el Plan de Vida Sostenible de Unilever, que define las estrategias de negocio de la compañía, según agregó la información.

El mundo apoya la causa

Una de las grandes ventajas del proyecto ha sido el apoyo que ha recibido alrededor del mundo, pues 37 países ya aprobaron la legislación para la prohibición parcial o total de las pruebas de cosméticos en animales, según reportes de HSI.

Dicho resultado ha permitido que la organización, junto a diferentes aliados, lleve a cabo otros 10 proyectos legislativos en Australia, Brasil, Canadá, Chile, México, Filipinas, Sudáfrica, Sri Lanka, Vietnam, y Estados Unidos.

Al respecto, el director de Investigación y Desarrollo de Unilever, David Blanchard, señaló que "nos complace colaborar con HSI para terminar con la era de pruebas de cosméticos en animales", agregando que la compañía "dará la bienvenida" a otras empresas que quieran unirse a la iniciativa.

La compañía cambiará de CEO

Mientras que la multinacional desarrolla estos proyectos, también tendrá que enfrentar el cambio de su CEO en los próximos meses, pues a finales de noviembre del año pasado se anunció que Paul Polman se retirará de su cargo a raíz de una disputa con los accionistas del grupo angloholandés.

Su sucesor será Alan Jope, actual jefe de la división de belleza y cuidado personal de Unilever, departamento que representa la división más grande de la compañía al abarcar casi la mitad de sus ganancias anuales.

Según el último reporte anual, liberado en 2017, la empresa contó con una "entrega récord" de flujo de efectivo libre que ascendió a US$6.180,7 millones, además de un crecimiento de 3,5% en sus ventas.