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Juan Esteban Hincapié, cofundador de Erco Energía.
Juan Esteban Hincapié, cofundador de Erco Energía, indicó que la presencia del fenómeno del Niño, con una “intensidad más probable” entre septiembre de 2026 y febrero de 2027, genera alertas que no se deben ignorar
En septiembre inició el periodo que el Ideam considera como el que tendrá la “intensidad más probable” y más fuerte del fenómeno del Niño, que ya está presente en nuestro territorio desde hace algunas semanas. La entidad, en una reciente comunicación, señaló que existe una probabilidad de 69% de que estas condiciones permanezcan al menos hasta enero de febrero de 2027, lapso en el que “las anomalías de temperatura superficial del mar en la región Niño 3,4 superen el umbral de 2,0 °C”, las más altas desde 1950.
Ese contexto climático, que combina la disminución de las lluvias con el aumento de las temperaturas, es uno de los ingredientes que produciría el “coctel” perfecto para que el país experimente tensiones en el suministro de energía en el último trimestre del año, indicó Juan Esteban Hincapié, cofundador de Erco Energía, en el marco de Energy Summit, evento que se realizó el pasado jueves 3 de septiembre en Medellín.
En concepto de Hincapié, si bien Colombia cuenta con un sistema eléctrico “robusto”, resiliente y confiable, la alta dependencia que éste tiene de las fuentes hídricas hace que el riesgo sea mayor, en un escenario climático como el que estamos viviendo.
“Cuando el sol sale y el agua escasea, las hidroeléctricas no tienen la misma capacidad de generación y debemos recurrir a otras fuentes, como las térmicas y las solares, pero estas no tienen aún el despliegue necesario para compensar”, expresó el vocero de Erco Energía.
Según cifras compartidas por esta compañía, 61% de la capacidad de generación de energía eléctrica en el país proviene de fuentes hidráulicas (10,57% de las solares y 28,59% de las térmicas), lo cual implica una alta dependencia de las condiciones climáticas y el agua se vuelve un recurso estratégico. Y aunque en la actualidad la ocupación de los embalses está en niveles regulares, por el rango de 80%, estos aportes están por debajo de los registros históricos para esta época del año y, por consiguiente, el recrudecimiento de las altas temperaturas podría ejercer una presión con consecuencias negativas.
Una de las soluciones a futuro para reducir la dependencia de las hidroeléctricas es aumentar la generación energética de las fuentes solares o térmicas, pero esto conlleva la necesidad de incrementar la dependencia de combustibles importados y de mayor costo. Entre enero de 2024 y julio de 2026, la participación del gas importado en el sistema eléctrico nacional pasó de 18% a 32%, sin embargo, esto tiene un impacto directo en los precios, que en periodos de escasez representa un asunto difícil de gestionar en temas de consumo e inversión, advirtieron desde Erco Energía.
El otro punto crítico de este panorama es que, ante un escenario de riesgo como el que se avizora para el sistema energético en el último trimestre del año, la demanda viene creciendo a un ritmo de 5,04% mensual, como se evidenció en junio pasado, de acuerdo con Erco Energía, muy lejos de los niveles de 2% y 3% que registró en años anteriores, lo cual no estaba dentro de las proyecciones de ninguno de los actores del sistema.
Esta alza inusitada en la demanda, combinada con la alta dependencia de las fuentes hidráulicas y el retraso en la puesta en marcha de proyectos estratégicos para la generación energética, plantea la posibilidad de ver precios altos y un posible desabastecimiento del recurso.
“El precio general en la bolsa de energía está muy alto, lo cual significa que hay menos oferta, lo cual ocurre porque las hidroeléctricas no quieren salir a ofrecer si no la tienen. Pero, además, el mercado está enviando una señal y ya se está empezando a notar una diferencia entre los precios de la mañana, la tarde y la noche, y estos últimos están entre 30% y 40% por encima del resto de horarios”, dijo Hincapié.
Lo anterior quiere decir que el mercado está valorando más la energía en las horas donde los solares no la pueden entregar, pero no solo eso, sino que envía el mensaje de que necesitamos energía firme y estable para poder atender dicha demanda en crecimiento, advirtió el experto.
Al cierre, Juan Esteban Hincapié recalcó que si bien la coyuntura actual en el suministro de energía es compleja, es una oportunidad para el sector y para el país en general de impulsar el desarrollo de proyectos que generen desarrollo social y económico, incentiven el empleo y atraigan inversión extranjera. “Está demostrado que los países que más energía producen son los que mejor calidad de vida tienen”, indicó.
Pablo Gaviria, líder de Movilidad Eléctrica de Erco Energía, explicó que en Colombia la carga residencial representa cerca de 70% del consumo total, impulsada por administradores de conjuntos que ya revisan la capacidad de sus transformadores ante la creciente demanda de cargadores.
Gaviria señaló que esta carga depende de la capacidad limitada de dichos transformadores, dimensionados para 2 o 3 kVA por apartamento frente a los 7 kVA que demanda un cargador, lo que ha llevado a explorar esquemas de carga comunitaria y balanceada como alternativas para ampliar el acceso sin comprometer la red. Este panorama se da en un contexto de crecimiento de 240% en ventas de vehículos eléctricos durante el primer semestre, frente a una flota total que aún ronda los 80.000 vehículos en el país.
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