Latam Airlines y sus filiales en Estados Unidos, Perú, Chile, Ecuador y Colombia se acogieron con el objetivo de reorganizar su deuda

José González Bell - jgonzalez@larepublica.com.co

El pasado 10 de mayo, Avianca anunció que se acogió al capítulo 11 o ley de bancarrota en Estados Unidos. Dos semanas después, el turno es para Latam Airlines y sus filiales, que empezaron un proceso de reorganización financiera bajo la misma norma. De esta manera, las dos aerolíneas que lideran el mercado colombiano y de las más importantes a nivel regional, reflejan la mala situación del sector.

Ambas decisiones se tomaron con el fin de asegurar su sostenibilidad a largo plazo, reducir sus deudas, mantener el empleo y obtener nuevas fuentes de financiamiento. Precisamente, en este último punto es en el que los presidentes a de las aerolíneas hacen énfasis y dicen que, sin una ayuda de los gobiernos, las empresas del sector aéreo no sobrevivirán.

“No tenemos duda de que el Gobierno colombiano conoce la situación del sector y de la compañía. Estamos a total disposición para conversar y hacer lo que necesite para tener su apoyo. Para nosotros es extremadamente importante. Las aerolíneas no van a salir sin el apoyo de los gobiernos”, expresó Roberto Alvo, CEO de Latam.

En el caso de Colombia, la compañía informó que también solicitarán un proceso de reconocimiento ante la Superintendencia de Sociedades para asegurar que el proceso bajo el Capítulo 11 sea acreditado e implementado debidamente. A continuación le presentamos cinco retos del sector para salir de la crisis.

Flujo de caja de empresas
La deuda de Latam, al cierre de 2019, era de US$10.365 millones, mientras que el efectivo disponible era de US$1.459 millones y sus accionistas darán US$900 millones más. Esos parecen paliativos ante un fuerte problema de flujo de caja que no solo tiene Latam, sino que es transversal a un sector que lleva meses prácticamente sin ingresos y que en el caso de Colombia, todavía no sabe cuándo volverá.

Acciones se desploman
Precisamente con los procesos de capítulo 11, las acciones de Latam Airlines se desplomaban 51% a media jornada del martes en la Bolsa de Santiago luego de que la firma iniciara el proceso de reorganización. En la Bolsa de Nueva York también sucedió lo mismo y cerró a US$1,59. Frente a la pregunta si se piensan deslistar de la bolsa de New York, tal como lo hizo Avianca, el CEO expresó que es una decisión que se tomará en los próximos días.
Esto, muy parecido a lo que atravesó Avianca hace un par de semanas, y que podría replicarse en muchas otras aerolíneas, debilita la posibilidad de que las empresas encuentren capital diferente al de los gobiernos.

Empleo
Latam ya ha eliminado más de 1.850 empleos en Chile, Colombia, Ecuador y Perú en las últimas semanas de una plantilla mundial de aproximadamente 40.000 personas. Sin embargo, la empresa resaltó que los empleados seguirán recibiendo sus salarios y beneficios, según lo estipulan los términos de sus acuerdos laborales. Para volver a operar a toda su capacidad, las empresas tendrán que volver a enganchar a personal cualificado para salir de la crisis.

Precios y protocolos
Además, con unos líderes debilitados, el sector debe apostar por recuperar la confianza de los viajeros, con protocolos confiables que bajen la incertidumbre y con tarifas competitivas, pues debido a la recesión, la capacidad adquisitiva de los viajeros va a disminuir. Varios gremios han establecido que la demanda se recuperaría hasta finales de 2021.

¿En peligro la conectividad?
Aunque las dos compañías han dicho que operarán una vez se levanten las restricciones, la supervivencia depende de la demanda, que, en un escenario normal en Colombia, era cubierto 50% por Avianca y 21% por Latam. Por el impacto en las finanzas y con el fin de ahorrar costos, las aerolíneas han pensado reducir rutas y frecuencias.

Latam movilizó en 2019 cerca de seis millones de pasajeros y tenía como objetivo crecer 7% en 2020. En el país, tienen 20 rutas en 14 destinos. Si bien este año no tenían planeado aumentar trayectos, iban a apostar por fortalecer varias rutas directas sobre todo en Cali, Medellín y Bucaramanga, además de reforzar la conectividad con Perú.

Ahora bien, tanto Avianca como Latam han dicho que el proceso en el capítulo 11 se puede demorar entre 12 y 18 meses y, aunque en este periodo pueden seguir operando, lo cierto es que durante el tiempo que dure, sus capacidades operativas se pueden reducir de manera importante. Esto se verá reflejado una vez lleguen a los acuerdos con acreedores y se decida si se venden activos. Por ejemplo, Alfonso Ávila, CEO de EasyFfly, señaló en Inside LR que cancelaron cuatro rutas.

Para el economista José Antonio Ocampo, es “sorprendente que América Latina haya dejado de lado el apoyo a las aerolíneas”, situación que difiere mucho de lo que ha pasado en Estados Unidos y Europa. “En Colombia el tráfico aéreo es mucho más importante que en otros países por la geografía que tenemos. Los pasajeros internos son mucho más altos que en otros países de la región”, dijo Ocampo.

De esta manera, la posible reducción del tamaño de la operación de las dos aerolíneas más importantes del país compromete la conectividad de un país que tiene 15 ciudades con una población mayor a 500.000 habitantes. Juntas suman más del 70% en la participación del mercado y 60 rutas en el país.

“Esperamos que la reactivación de la industria se realice pronto”

Latam Airlines anunció que se acogió al capítulo 11 en Estados Unidos, entre las filiales que entran al proceso está la de Colombia, país en que tienen más del 20% de participación. Santiago Álvarez, presidente de la empresa en el país, habló con LR sobre las implicaciones de la medida.

¿Que Avianca y Latam hayan entrado a capítulos 11 es un campanazo para que los Gobiernos de la región aceleren la ayuda al sector?

Esto más que un campanazo, es una muestra de la difícil situación que atraviesa la industria a nivel global por el colapso de la demanda generado por el coronavirus (Covid-19).

Latam Airlines entro a este proceso como un grupo saludable desde el punto de vista financiero. Al acogerse al proceso de reestructuración dentro del marco del Capítulo 11 en los Estados Unidos se presentó con US $1.300 millones en caja. El plan de reorganización tiene el objetivo de lograr DIP Financing (Debtor in Possetion) de aproximadamente US $2.000 millones donde los accionistas principales comprometieron aportar hasta US $900 millones, para respaldar el proyecto. Dicho esto, Latam continuará sus conversaciones para obtener recursos adicionales a través de créditos proporcionados por los gobiernos de los países donde opera.

¿Se va a seguir pagando a los proveedores y empleados colombianos?

El día jueves 28 de mayo se realizará la primera audiencia del proceso, donde recibiremos respuesta sobre nuestra solicitud que incluye dar continuidad a los pagos de salarios y proveedores críticos con el fin de mantener nuestra operación.

En caso tal de que la reactivación se demore más y el gobierno no ayuda ¿puede cerrar Latam Colombia?

Esperamos que la reactivación de la industria se realice pronto. Latam está comprometido con Colombia y su conectividad y estamos listos a volar cuando el gobierno lo considere oportuno. La ayuda gubernamental es fundamental para superar esta contingencia y en este momento tenemos conversaciones activas para buscar estos recursos tan importantes.

¿Se tiene pensado ajustar el tamaño de la compañía en el país?

Para salir del proceso de reorganización y reestructuración del Capítulo 11, es fundamental presentar un plan de negocio y sus fuentes de financiación. Seguramente saldremos redimensionados según las expectativas del comportamiento de la demanda y emergeremos como una compañía más ágil y preparada para competir en un entorno complejo.

Una vez se quiten las restricciones ¿está listo Latam para operar y qué rutas tendrán prioridad?

Estamos listos para retomar nuestra operación de pasajeros cuando sea permitido. Por ahora venimos trabajando con nuestra unidad de negocios de carga para mantener la cadena de abastecimiento del país y hemos colaborado con el Gobierno de Colombia en la realización de vuelos humanitarios para repatriar extranjeros que se encontraban en Colombia y colombianos que se encontraban en el exterior, aprovechando nuestra robusta red de destinos.

¿Pedirán reconocimiento transfronterizo? 

En este proceso de reorganización bajo Chapter 11, LATAM incluyó las filiales colombianas de carga y pasajeros debido a que la legislación de nuestro país reconoce procesos en el exterior. Por este motivo, nos presentaremos en las próximas horas (ayer) ante la Superintendencia de Sociedades para surtir dicho reconocimiento transfronterizo y así proteger de mejor manera la compañía y sus operaciones en nuestro país.