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Las cadenas colombianas de fast food más longevas.
INDUSTRIA

Estas son las cadenas de fast food colombianas que tienen más trayectoria

domingo, 25 de octubre de 2026

Las cadenas colombianas de fast food más longevas.

Foto: Gráfico LR

Estas marcas que abrieron el camino para categorías como hamburguesas, pizza y pollo facturan más de $2 billones

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La historia de Presto estuvo cerca de terminar después de 45 años de operación. El 13 de octubre de 2026, la Superintendencia de Sociedades ordenó la liquidación judicial de Franquicias y Concesiones S. A. S., la compañía que operaba la cadena de hamburguesas, tras el fracaso de su proceso de reorganización. La empresa afrontaba problemas de caja e incumplimientos de sus obligaciones.

La salvación llegó el 22 de octubre, cuando Grupo Nutresa firmó un contrato de compraventa para adquirir la marca y su unidad económica productiva, que incluye los restaurantes, la planta de procesados y los centros de producción.

El episodio pone de manifiesto que la trayectoria, el reconocimiento de los consumidores y una marca instalada en la memoria colectiva no garantizan por sí solos la viabilidad financiera. Presto nació en Bogotá en 1981 y Nutresa se convertirá en su cuarto propietario, después de Grupo Santo Domingo (a través de Valores Bavaria), Frayco y Mesoamérica Investment.

Las cadenas colombianas de fast food más longevas.
Gráfico LR

Otras cadenas colombianas empezaron a desarrollar sus negocios entre finales de los años sesenta y comienzos de los ochenta, cuando el mercado local de comidas rápidas todavía estaba lejos de la competencia internacional que llegaría después. Algunas ayudaron a popularizar productos como la pizza, el pollo apanado y las hamburguesas; otras construyeron modelos de expansión que llevaron sus sabores a distintas ciudades del país.

McDonald's abrió su primer restaurante en Colombia en 1995. Para entonces, Kokoriko ya acumulaba 26 años de historia; Frisby y Pizzas Piccolo, 18, y Sándwich Qbano, 16. Estas son siete marcas que, junto con Presto, permiten recorrer los primeros capítulos de esa industria colombiana y que, en conjunto, tienen una facturación del orden de $2,3 billones.

Otras siete historias de la comida rápida colombiana

Kokoriko

La historia de Kokoriko comenzó el 9 de agosto de 1969, cuando se constituyó la sociedad Avesco Ltda. Sus primeros pasos se dieron bajo el nombre de Las Colonias, en un establecimiento ubicado en la calle 63 con avenida Caracas, en Bogotá. Con el tiempo, el negocio adoptó el nombre de Kokoriko y amplió su oferta más allá del pollo asado, con productos como pollo apanado, nuggets, alitas y hamburguesas.

La marca representa uno de los antecedentes más antiguos de las cadenas colombianas especializadas en pollo. En 2025, sus ingresos totalizaron $137.185 millones y contaba con 69 locales.

Pizzas Piccolo

El 9 de febrero de 1977 abrió Pizzas Piccolo del Poblado, en Medellín. El establecimiento ocupaba apenas 47 metros cuadrados y tenía fachada de madera, techo de paja y dos ventanas. Carlos Arturo Jiménez, conocido como Kalín, encontró la oportunidad de negocio en los avisos clasificados y decidió emprender con su familia.

La pizza todavía era una novedad para muchos consumidores de la ciudad. El local se convirtió en punto de encuentro de jóvenes y parejas, mientras que las recetas familiares ayudaron a construir la identidad de la marca. Aunque hoy su operación se concentra en la capital antioqueña, tuvo puntos en ciudades como Cartagena, Bogotá, Cali y Barranquilla. Sus ingresos en 2025 totalizaron $25.396 millones y contaba con ocho locales.

Frisby

Alfredo Hoyos Mazuera y Liliana Restrepo Arenas abrieron una pizzería en Pereira el 17 de junio de 1977. Para atraer clientes, los cocineros lanzaban la masa al aire, una práctica que el público bautizó como las «arepas voladoras». El negocio incorporó pollo frito al estilo estadounidense y el nuevo producto tuvo tanta acogida que terminó desplazando la pizza del menú.

La empresa inició su expansión por el Eje Cafetero y, posteriormente, llegó a Bogotá y otras ciudades. La transformación de su oferta original fue decisiva para convertir a Frisby en una de las cadenas más reconocidas del país. Por el tamaño de sus ingresos, es líder del sector de restaurantes en Colombia: en 2025 facturó $1,18 billones y reportó 222 locales activos en el Registro Único Empresarial y Social (Rues).

PPC

PPC nació en Bogotá en 1978 con una propuesta que reunía tres categorías de alimentos bajo una misma marca: pollo, pizza y carne. Su nombre corresponde precisamente a esas iniciales. La empresa desarrolló una operación con restaurantes y una infraestructura propia para las áreas administrativa y de producción.

Su oferta variada le permitió atender a distintos integrantes de una familia bajo un mismo formato, en lugar de especializarse exclusivamente en una categoría. La historia corporativa de PPC destaca la producción propia y la diversidad del menú como elementos centrales de su modelo de negocio. En 2025, sus ingresos alcanzaron $44.136 millones y contaba con 57 locales.

Sándwich Qbano

El origen de Sándwich Qbano se remonta a un pequeño establecimiento ubicado en el garaje de una casa de la avenida Sexta de Cali. El negocio tenía cuatro mesas en el exterior, una barra y una zona de preparación. En 1979, dos jóvenes amigos decidieron comprarlo por $30.000 y una moto casi nueva, además de asumir sus pasivos.

La expansión comenzó con una segunda sucursal en Cali, en 1981. Años después, la empresa adoptó el sistema de franquicias, con el que amplió su presencia nacional y llegó a otros mercados. La salsa de ajo, creada con la participación de la madre de uno de los socios, se convirtió en uno de los rasgos característicos del producto. En 2025, sus ventas totalizaron $39.070 millones y, según el informe de sostenibilidad más reciente, tenía cerca de 227 establecimientos.

La Brasa Roja

La Brasa Roja comenzó operaciones en Bogotá en 1980 y construyó su propuesta alrededor del pollo asado. Su historia se inscribe en la expansión de los restaurantes especializados en pollo que surgieron en Colombia durante esa época, cuando las cadenas empezaron a estandarizar sus productos y a replicar sus formatos en diferentes zonas urbanas.

La marca forma parte de la primera generación de negocios colombianos de comidas rápidas que logró mantenerse durante décadas. Actualmente, está agrupada bajo Grupo CBS, cuyos ingresos alcanzaron $67.678 millones en 2025. Ese año, el grupo reportó la operación de 75 restaurantes.

El Corral

Pablo Emilio Bueno y Guillermo Calderón abrieron el primer establecimiento de Hamburguesas El Corral el 8 de febrero de 1983, en un pequeño local cerca del túnel peatonal de la Universidad Javeriana. Los estudiantes universitarios estuvieron entre sus primeros clientes y el voz a voz impulsó el crecimiento del negocio.

La marca desarrolló una propuesta basada en hamburguesas preparadas al momento y una identidad visual reconocible. En los años siguientes, expandió su operación a otras ciudades y creó formatos adicionales, como El Corral Gourmet. La llegada de McDonald's en 1995 introdujo un competidor internacional de gran escala, pero El Corral ya llevaba más de una década construyendo su lugar en el mercado colombiano. En 2025, su facturación llegó a $791.204 millones y reportó 222 locales.

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