El comercio ilícito es uno de los factores que más ha golpeado al sector en los últimos años

Sebastián Montes - smontes@larepublica.com.co

Tras el anuncio del cierre de la planta de Coltabaco en Medellín, la tabacalera estadounidense Philip Morris International (PMI), propietaria de la compañía colombiana desde 2005, anunció el cese de la línea de fabricación de cigarrillos en Medellín y Barranquilla a partir de hoy.

A su vez, la empresa aseguró que a esta decisión le sigue la finalización de la compra de tabaco al culminar la cosecha prevista para finales de 2019.  A pesar de ello, la compañía dará cumplimiento a los contratos vigentes de compra anticipada de hoja de tabaco con los cultivadores, pero no celebrará nuevos contratos a partir de 2020.

PMI también manifestó que se tiene prevista la entrega de un bono a cultivadores actuales con miras a facilitar su transición a otras actividades económicas, una vez culminada la presente cosecha.

“Philip Morris International está comprometido con su continuidad en Colombia. Somos líderes del mercado y continuaremos con nuestra operación bajo un esquema diferente, por medio del cual buscamos generar eficiencias y hacer sostenible nuestro negocio en el largo plazo", aseguró el vicepresidente de Coltabaco-Philip Morris International en Colombia, Carlos Guzmán.

Bajo el nuevo modelo, la empresa anunció que Coltabaco consolidará su proceso de integración con las afiliadas Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. Esto con la idea de potencializar sinergias, afianzar su posición de liderazgo en el mercado de la región y fortalecer sus actividades en beneficio de su cadena de valor y comunidades.

La compañía también destacó la necesidad de ajustar la industria del tabaco a las nuevas realidades del mercado, donde uno de los factores de mayor coyuntura hasta la fecha ha sido el comercio ilícito de cigarrillos. Gracias al impuesto al consumo que entró en vigencia para 2016, alcanzó máximos históricos en 2018 al ubicarse en 25% del mercado.