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Merian Araujo - maraujo@larepublica.com.co

El pasado 4 de diciembre se dio inicio a las negociaciones entre las comisiones asignadas por el Sindicato de Trabajadores del Cerrejón (Sintracarbón), y la administración de Carbones del Cerrejón Limited, para discutir un pliego de peticiones realizado por la asociación sindical.

En diálogo con LR, Igor Díaz, presidente de Sintracarbón, explicó que este acuerdo busca continuar las negociaciones que las partes han realizado en otras convenciones, para definir temas laborales y sociales en beneficio de los trabajadores. La primera de éstas, de acuerdo con el ejecutivo, plantea que a los empleados se les brinden condiciones dignas de vida, en especial, en materia de salud, ya que debido a los tratamientos que deben recibir y la escasez de centros de atención médica en La Guajira, los trabajadores deben transportarse a otras ciudades y, en ocasiones, asumir los gastos. Frente a ello, el sindicado le pide a Cerrejón responsabilizarse de los tratamientos médicos y algunas enfermedades que, según Díaz, son generadas por los químicos que se emplean en la mina. Así mismo, dijo que actualmente hay unos 800 trabajadores directos con alguna patología. A su vez, el grupo busca que Cerrejón puntualice términos de contratación y salarios para los empleados por contratistas.

'La idea es ver cómo podemos incentivar a que Cerrejón revise el modelo de contratación para que las medidas que pedimos, como un salario superior al mínimo para personas que trabajan jornadas de hasta 11 horas y 25 días de seguido, se apliquen de igual manera a los 7.000 trabajadores tercerizados', sostuvo Díaz. Otras dos peticiones del pliego buscan reducir los impactos ambientales de la ampliación de la operación minera, la cual supone la desviación del río Ranchería para alcanzar una producción de 60 millones de toneladas al año. Para Sintracarbón, desviar el río supondría colocar en riesgo la vida vegetal aledaña, así como a las comunidades de la zona. Pero este no sería el único impacto para las comunidades ya que, de acuerdo con Díaz, gracias a caminatas que se ha hecho alrededor del río, se ha descubierto que los desechos de la industria, han afectado la vegetación y el agua empleada por la comunidad.

Frente a ello, y a las enfermedades generadas por la contaminación, no hay una regulación de las autoridades, señaló. Al cierre de esta edición, este diario intentó comunicarse con la presidencia de Cerrejón para conocer la versión de la empresa, pero no obtuvo respuesta. Piden a la minera definir el origen de las enfermedades Gracias al uso de químicos como el azufre y el nitrógeno, Igor Díaz asegura que los trabajadores de Cerrejón han adquirido enfermedades que son producto de estos elementos. Pese a ello, aún hay muchas enfermedades cuyo origen no se ha establecido y, hasta el momento, la empresa no reconoce. Frente a ello, el grupo sindical le pide a la empresa tomar medidas para determinar el origen de la problemática y responsabilizarse. También, Díaz explicó que esperan que Cerrejón dé protección a las comunidades aledañas para que no sufran enfermedades por la misma razón.