Oleoductos disminuyen el costo hasta tres veces

Heidy Monterrosa - hmonterrosa@larepublica.com.co

A lo largo de los 100 años que lleva el sector petrolero desarrollándose en Colombia, son muchas las tecnologías y técnicas que se han perfeccionado para hacer de esta industria más eficiente y sostenible, no solo en sus productos, sino en sus procesos.

La tecnificación también llegó al transporte de hidrocarburos, que migró de movilizar barriles de petróleo en pequeños camiones y barcos a vapor a hacerlo por medio de oleoductos. El primero de estos se inauguró en 1926 y conectó el campo Infantas con los centros de acopio en Barrancabermeja.

Este sistema de transporte es la forma más barata y eficiente de llevar grandes cantidades de crudo por tierra. De hecho, en el sector se estima que el uso de oleoductos disminuye hasta tres veces el costo de transporte.

Precisamente, reducir el costo de transporte es una de las necesidades de la industria en el país, ya que según el informe ‘Costos de operación del sector petrolero en Colombia en 2017’, elaborado por la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP), este rubro representó 53% de los costos de operación el año pasado, pues el precio promedio fue de US$8,6 por barril. Por el contrario, el promedio mundial de los costos de transporte no superan los US$4 por barril y su participación en los costos de operación es de menos de 28%.

A pesar de la mayor capacidad de transporte, que varía según la tubería, uno de los grandes retos de este sistema en el país es la seguridad, puesto que una de las estrategias de los grupos armados ilegales es ejercer presión por medio de los ataques a la infraestructura petrolera.

Para Julio César Vera, presidente de Acipet, cuidar metro a metro la red de oleoductos es imposible, pero señala que se requiere fortalecer el acompañamiento de la fuerza pública, que disminuyó tras la firma de los acuerdos de paz.

“Todas las compañías han hecho inversiones muy fuertes en el tema de seguridad. Los oleoductos tienen sistemas que permiten monitorearlos en tiempo real y tienen cámaras en muchos sectores. Lo que hace el sector es tomar todas las medidas que le permitan garantizar al máximo su operación y minimizar los riesgos, pero frente a atentados de terceros, lo único es la labor de inteligencia policiva y militar”, dijo.

LOS CONTRASTES

  • Alberto ConsuegraPresidente de Cenit

    “Se necesita una curva de producción sostenible para hacer las inversiones, porque la construcción de un tubo de 100 kilómetros puede tomar entre tres y cuatro años”.

Además de los atentados, otro de los problemas para la red de tuberías es el robo del crudo por medio de válvulas ilícitas. De hecho, según registros de Ecopetrol, en los primeros 10 meses del año se habrían robado, en promedio, 1.160 barriles diarios.

Según Alberto Consuegra, presidente de Cenit, la red de oleoductos actual es suficiente para evacuar los alrededor de 870.000 barriles diarios que se producen en el país.

“Ante un aumento de precios, que podría incrementar la producción, debemos evaluar si el crecimiento del crudo es sostenible en el tiempo, pues las inversiones para construir un tubo de 100 kilómetros pueden ser de US$200 millones a US$300 millones. Además, la construcción puede tomar entre tres y cuatro años. Se pueden usar carrotanques o el río en caso de ser temporal”, resaltó.