El senador, Jorge Enrique Robledo, explicó que el Gobierno tiene que hacer cambios en materia fiscal, por lo que planteó la necesidad de una reforma tributaria

Kevin Steven Bohórquez Guevara - kbohoquez@larepublica.com.co

Un gasto público escaso en un momento en el que varios sectores económicos necesitan mayor liquidez es, quizás, uno de los mayores problemas que ve el senador, Jorge Enrique Robledo, en la atención de la pandemia. El congresista, quien de entrada asegura que es necesario que se dé un mayor aval fiscal para atender la crisis, añade que es necesaria la implementación de una renta básica universal, así como algunas modificaciones tributarias para los más adinerados.

Aunque explica que los ajustes se darían en una eventual reforma tributaria o vía decreto, advierte que de fondo solo se debería tocar a los más acaudalados, pues, según dice, a “los sectores populares y la clase media no les caben más impuestos”.

En diálogo con LR, Robledo da su visión sobre la economía nacional, las propuestas que rondan el Legislativo, y las posibles medidas que podría tener en cuenta el Ejecutivo. Una de ellas: créditos de emisión del Banco de la República al Gobierno Nacional.

¿Cuál es su lectura frente a cómo el Gobierno está manejando la pandemia?

Yo diría que el Gobierno la está manejando con una visión extremadamente dogmática. Es evidente que estamos ante una situación evidentemente excepcional. Todo lo está manejando dentro de los estrechísimos marcos de su visión neoliberal.

¿Cree que las medidas económicas han sido eficientes?

Primero el tema de salud. Es notorio que el Gobierno reaccionó tarde. No ha logrado llegar a donde han querido llegar. Tenemos unas EPS donde no llegan los recursos y yo veo al país mal preparado para el momento del pico. Y si estamos mal preparados en un pico fuerte como va a llegar, tendremos un desastre.

El Gobierno, así como los colombianos, se sigue endeudando. ¿Cree que es sano?

Es evidente que los recursos que se han transferido para gasto social son insuficientes. La gente la está pasando supremamente mal. Y también son insuficientes los recursos que han pasado a las pequeñas y medianas empresas. Primero, porque son pocos, pues el monto de los recursos es muy escaso. Y segundo, porque los bancos no le están prestando lo que debería prestar. l subsidio a la nómina, Duque lo toma tarde. Y la concepción no es buena porque de base el monto de recursos a disposición no es bueno.

Es decir que se debería dar mayor aval fiscal para esos créditos y subsidios...

Sí, en primer término sí. Lo que ha comprometido el Gobierno con relación al PIB en todo su gasto, que es como se está midiendo a escala global, es de 2,4%, mientras que en Perú es de 6%, y los países europeos de 20%. Lo que tenemos es un gasto público muy escaso en un momento en el que los sectores necesitan más plata. Del debate que hice en la plenaria del Senado el propio ministro me dijo que eso era escaso. Hace rato debieron apelar a los créditos de emisión del Banco de la República al Gobierno Nacional.

Cómo diseñar ese esquema de gasto, pues el Gobierno ha dicho que se tienen $25 billones para la emergencia, ¿cree que son suficientes?

En estos días le entregamos una carta al ministro Carrasquilla en la que le planteamos la necesidad de conseguir más recursos, y en la que le sugerimos la renta básica universal, pero con más recursos a la gente. Es que son pagos miserabilistas y eso no resuelve el problema. En esa carta hemos propuesto que hay que tocar los impuestos. El Presidente, por decreto, debe hacer unas modificaciones tributarias sólo a las personas más adineradas. No se le tendría que tocar un peso a la clase media. Las personas más adineradas pueden hacer un esfuerzo sin que entren en crisis. Acá se está apagando la máquina económica y si se apaga, volverla a prender es muy complicado.

¿De cuánto podría ser esa renta básica?, y ¿esos ajustes tributarios serían para cobrar más impuestos a esas personas?

Estamos hablando de una renta básica de un salario mínimo. Yo insisto mucho en que el momento es gravísimo por la crisis, y el aparato económico se está apagando. Ese impuesto al patrimonio se podría subir, pero es tocando sectores muy adinerados. Ya más adelante se pueden mirar otros ajustes de tipo tributario. Seguramente el país necesitará otra reforma tributaria porque definitivamente las finanzas como están, no funcionan.

Frente a esa posibilidad de una nueva reforma tributaria en 2021, ¿qué le incluiría aparte de aumentar el impuesto al patrimonio?

Yo lo que pienso es que a los sectores populares y la clase media no les caben más impuestos. Entre otras cosas porque derrumban el consumo si los siguen gravando. Acá tenemos una discusión, y es cómo son las tasas reales de impuestos. Lo que yo propongo es que se nombre una comisión de conocedores de estos asuntos, que represente a todos los sectores. Que esa comisión nos entregue un cuadro de los impuestos reales para que podamos tomar decisiones, como disminuir la exenciones. Obvio, siempre en el mundo de no tocar a los sectores populares.

¿Propone, entonces, que se reestructure el sistema tributario para efectos de atender la pandemia?

Sí. Nosotros estamos planteando que ya con el decreto de la emergencia se pueden hacer modificaciones tributarias. Para asuntos de urgencia, se pueden tomar medidas ya. Hay que ver qué se hace hacia adelante, cualquier cosa que se haga tendrá que pasar por el Congreso de la República.

Otro tema que preocupa es el desempleo, ¿qué propuestas hay en el Legislativo para solucionarlo?

Ese es un problema gravísimo. En marzo fue malísima la cifra. Eso muestra que la economía no venía bien. Acá el problema del desempleo hay que atajarlo de dos formas: Hay que darle más dinero a la gente, entre otras cosas para que gaste más. Y en eso se quedaron cortos, con la idea del subsidio a la nómina, porque como fue muy pequeño, no alentó ni el empleo, ni la producción.

¿Está de acuerdo con aplazar el pago de la prima de junio?

No, yo no estoy de acuerdo con esa medida. Con ninguna que consista en maltratar a los trabajadores. Otra cosa es si los trabajadores y el patrón llegan a algún acuerdo.