El Invías recibió el aval del Fondo de Adaptación para recibir el puente. Añadió que habrá monitoreo para evaluar los componentes de la estructura

Kevin Steven Bohórquez Guevara - kbohoquez@larepublica.com.co

Un año y medio después de finalizar su construcción, y tras presentar unos sobrecostos de $27.600 millones frente a su contrato inicial, el Instituto Nacional de Vías (Invías) puso en operación el puente Hisgaura, el más alto del país con 148 metros de altura. La entrada en funcionamiento de la infraestructura le puso fin a un capitulo de líos que se derivaron de las presuntas deficiencias constructivas, las cuales, según el Gobierno, ya no se perciben y no alteran la seguridad del viaducto.

Ubicado entre el kilómetro 45 al kilómetro 47, en la vía Málaga - Los Curos, Santander, el nuevo puente cumplió con todos los estudios técnicos y patológicos que garantizan su estabilidad. Así lo confirmó Édgar Ortiz Pabón, gerente del Fondo de Adaptación, quien explicó que “la interventoría Estudios Técnicos y Asesorías S.A (ETA), encargada del recibo definitivo del puente, analizó las pruebas patológicas y los conceptos de los expertos, quienes determinaron que la obra cuenta con condiciones de seguridad para su operación”.

El funcionario destacó a la vez se suscribió un acta de entrega y recibo definitivo de la misma con la firma constructora Sacyr. En este documento, que fue entregado al Invías, también se acordó la implementación de las recomendaciones emitidas por las diferentes instancias y la entidad.

Con la entrega del Fondo de Adaptación al Invías, se cumplieron 18 meses desde que se conformaron las mesas técnicas que preveían darle claridad a las deficiencias constructivas. Ahora, tras cumplir satisfactoriamente los análisis, será el Invías quien se encargará de la administración, el funcionamiento y el mantenimiento de la estructura.

“Después de dar apertura al puente Hisgaura, el Invías iniciará el monitoreo permanente de esta estructura en su fase operacional con el fin de evaluar el comportamiento y durabilidad de sus componentes de manera que se exija al Fondo y a sus contratistas que frente a cualquier anomalía que se evidencie, esta sea atendida con prontitud y rigurosidad técnica”, explicó Juan Esteban Gil, director del Invías.

Desde la entidad se confirmó que igualmente se continuará trabajando para garantizar la operación eficiente del puente. No obstante, según advirtió Pabón, “la suscripción del acta de recibo y entrega no implica para el Estado renunciar al derecho que tiene de hacer las reclamaciones técnicas, jurídicas o económicas al contratista, a las que haya lugar”.

LOS CONTRASTES

  • Juan Esteban GilDirector del Invías

    “El Invías iniciará el monitoreo permanente de esta estructura en su fase operacional con el fin de evaluar el comportamiento y durabilidad de sus componentes”.

Con el viaducto en funcionamiento, en el acta de entrega también se reveló que los costos finales aumentaron $27.600 millones frente a lo planteado inicialmente. En el informe se estableció que si bien el contrato se pactó por $80.040 millones, lo cierto es que todo llegó a $107.663 millones, en total.

¿Por qué tardó LA entrega?

El desarrollo y la construcción del puente estuvo a cargo de Sacyr. Si bien dicha obra se entregó desde agosto de 2018, fue hasta noviembre de ese año que se conformó una mesa técnica con el Invias, el contratista, la interventoría, la Sociedad Colombiana de Ingenieros y el Fondo, con el fin de dar claridad respecto de las deficiencias constructivas que presentaba el puente.

A partir de ese momento, el Gobierno, la constructora y los gremios sostuvieron varios encuentros para socializar el proyecto, así como los análisis y las observaciones del mismo. Así, tras varios análisis, desde el Gobierno se pudo identificar que se necesitaban algunas reparaciones y correcciones para la verificación de las fisuras evidenciadas por parte de esa interventoría. Por ello, se continúo trabajando en mesas técnicas para lograr resolver todas las dudas y entregar el proyecto.

Y es que aunque dichas socializaciones tardaron un año, es de resaltar que esta discusión también se sumó en abril del año pasado la Contraloría. Tras realizar un informe de Actuación Especial de Fiscalización, dicho ente de control evidenció algunas irregularidades, las cuales, a través de este tiempo, se fueron despejando por todos los actores que participaron en la obra.

Es por eso que tras 18 meses de líos, ahora el Invías promete que el Hisgaura cambiará la economía de dicha región.