Fedesarrollo explicó que el Índice de Confianza del Consumidor llegó a -32,7% en julio, y que solo Bucaramanga y Bogotá tuvieron repuntes frente al mes anterior

Kevin Steven Bohórquez Guevara - kbohoquez@larepublica.com.co

En el séptimo mes del año la confianza del consumidor continúo en terreno negativo, pese a que se vio una leve mejora. Fedesarrollo reveló que este índice registró un balance de -32,7%, una cifra que se tradujo en un incremento de 0,4 puntos porcentuales (pps) frente al mes anterior, en la cual se vio que los estratos bajos hubo más optimismo.

De acuerdo con el análisis del centro de pensamiento, en julio el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) tan solo aumentó en dos de las cinco ciudades encuestadas. El repunte se dio gracias a Bucaramanga (-26%), que logró un aumento de 11,1 pps; y Bogotá (-32,9%), con 2,9 pps. No obstante, en Medellín se vio una variación negativa, con una caída de 5,9 pps a -35,2%; en Cali, con menos 4 pps a -30,7% y en Barranquilla, con -2,6 pps, hasta -32,6%.

“Se ve un aumento de las condiciones económicas de los hogares colombianos, pero una disminución del componente de expectativas, seguramente afectadas por la evolución negativa en el número de contagios y muertes que se vieron en el país en julio”, explicó Luis Fernando Mejía, director ejecutivo de Fedesarrollo.

El centro de pensamiento reveló en su informe que uno de los rubros que más pesó en el cálculo fue el optimismo frente a las mejoras en las condiciones económicas actuales de los colombianos. De hecho, Mejía argumentó que “hacía adelante continuará la mejora paulatina del indicador de confianza. Todo atado la reactivación gradual de los sectores y a una evolución favorable de la pandemia”.

Al analizar la caracterización del índice, se ve que la confianza aumentó en el nivel socioeconómico bajo, mientras que disminuyó 0,9 pps en el estrato alto y 0,2 pps en el estrato medio.

Sergio Olarte, economista principal de Scotiabank Colpatria, agregó que esos resultados obedecen a que posiblemente los estratos bajos ven que la recuperación ha sido un poco más rápida. “Esto se puede ver con los recientes subsidios que se anunciaron, especialmente en la compra de Vivienda de Interés Social (VIS), que está sacando el Gobierno”, dijo.

La tesis que sostiene el analista respalda, incluso, uno de los datos que entregó Fedesarrollo. En el informe se detalla, por ejemplo, que la disposición a comprar vivienda aumentó 2,3 pps frente al mes pasado, jalonada por un incremento en Cali (11,1 pps) y Bogotá (8,4 pps).

LOS CONTRASTES

  • Luis Fernando MejíaDirector de Fedesarrollo

    “Se ve un aumento de las condiciones económicas de los hogares colombianos, pero una disminución del componente de expectativas”.

En línea con estas mejores expectativas, el centro de pensamiento también explicó que la disposición a comprar bienes muebles y electrodomésticos aumentó 0,6 pps. Por ciudades, el indicador mejoró en tres urbes, mientras disminuyó en dos. “La disposición a comprar bienes durables aumentó en Medellín (12,6 pps), Cali (9,5 pps) y Bucaramanga (2,4 pps), y disminuyó en Bogotá (5,2) y Barranquilla (2,2 pps)”, apuntó Fedesarrollo.

A estos resultados se suma que los colombianos no tienen la intención de comprar vehículos. De hecho, en el informe se aclara que mientras en el sexto mes del año la disposición se encontraba en -56,8, el mes pasado se vio una pequeña mejoría a -56,5%. Es decir, un incremento de 0,3 pps.

“Hacia el futuro, lo que vemos es que el Índice de Confianza del Consumidor continuará en estos niveles. Las mejorías adicionales dependerán de la reapertura económica mayor de la economía, que a ser verdad, todavía la vemos muy gradual”, dijo Olarte.

Se prevé por ahora que la confianza continuará mejorando, tal y como se ha venido registrando desde abril (el segundo mes del confinamiento). Esto, debido a que en ese mes Fedesarrollo alertó que se tuvo un deterioro histórico de -41.