La compañía novag, parte de la matriz americana agrogreen, está ad portas de poner en el mercado el herbicida biológico Emerion 7700 como alternativa al glifosato.

Lina María Guevara Benavides

La semana pasada la cita del expresidente Juan Manuel Santos y el presidente Iván Duque en la Corte Constitucional volvió a poner sobre la mesa la discusión sobre las repercusiones que hay detrás de la aspersión con glifosato, una práctica que durante 20 años pareció exitosa en la política de erradicación de cultivos ilícitos, pero que en 2015 fue suspendida.

Hoy, mientras el Gobierno busca alivianar las condiciones de un fallo emitido por la Corte Constitucional en 2017, para así reanudar las aspersiones con el herbicida, la industria está ad portas de poner en el mercado uno de los productos que podría constituir una alternativa al uso del glifosato, incluso, en la erradicación de cultivos. Su nombre es Emerion 7700.

“Hay una tendencia mundial en agroquímicos y es que todos los días deben cumplir mayores estándares ambientales y de salud humana. Esto, sumado a las restricciones hechas por algunos países en el uso de agroquímicos, ha dado un espacio para el crecimiento de productos más amigables, los biopesticidas (bioherbicida, bionematicidas, bioinsecticidas y biofungicidas)”, explicó Carlos Eduardo Guzmán, director de AgroGreen para América Latina.

El boom es tal que para 2020, estos portafolios deberían representar un 15% en el mercado de protección de cultivos, que se estima que en el mundo mueve US$60.000 millones y en Colombia, US$400 millones.

LOS CONTRASTES

  • Lenda NietoIngeniera agrónoma y ex investigadora del ICA

    “Desafortunadamente el Gobierno no conoce esta opción, pero es una alternativa que permitirá resolver el problema sin impactar al ambiente, las personas y al agua”.

“La aplicación de 10,5 litros por hectárea para la erradicación de ilícitos es tres a cinco veces la cantidad que se utiliza en un cultivo agrícola. Pero es porque se están utilizando licencias viejas. Esta medida, bajo las nuevas reglamentaciones de la Norma Andina, que es la que avala la licencia para importar, comercializar o utilizar un agroquímico, no permitiría obtener ni licencia ambiental ni un concepto toxicológico positivo del Ministerio de Salud”, explicó Guzmán.

Lo cierto es que el pasado 4 de marzo, AgroGreen envió una misiva dirigida a la ministra de Justicia, Gloria Borrero; al ministro de Agricultura, Andrés Valencia; al ministro de Ambiente, Ricardo Lozano; al ministro de Salud, Juan Pablo Uribe; y al director de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla), Rodrigo Suárez, entre otros, para poner a disposición el desarrollo como alternativa para acabar los ilícitos.

“La erradicación es una herramienta para disminuir los ingresos del narcotráfico y hay decisiones que debe tomar el Gobierno, buscando alternativas racionales, en línea con los derechos humanos y el medio ambiente”, dijo Guzmán.

Portugal, Italia y Vancouver, en Canadá, prohibieron el uso del herbicida
Parte del porqué la industria se ha preocupado por desarrollar alternativas a los agroquímicos tradicionales han sido las decisiones de los gobiernos, especialmente en países desarrollados, de reducir o prohibir el uso de los mismos. En el grupo están, por ejemplo, Portugal, Italia, Francia y Vancouver en Canadá. Es por eso que, además de Colombia, AgroGreen también llevará su desarrollo a Ecuador, Perú, Panamá y Florida, en Estados Unidos, con un plan de negocios a tres años que incluye inversiones por US$10 millones en la región.