El economista propuso un paquete fiscal que supliría el déficit de ingresos que el Gobierno tiene hoy. La ampliación del IVA sería la base de la reforma

Juan Sebastian Amaya

Al superar la crisis sanitaria que provocó la pandemia, la primera tarea económica para el Gobierno será tramitar una reforma tributaria que logre aumentar el recaudo de impuestos en al menos 2% del Producto Interno Bruto (PIB), es decir, $20 billones en promedio, para no perder el grado de inversión del que goza el país, estatus que genera confianza para los inversionistas extranjeros.

Ante esta necesidad, gremios, la academia y expertos han dado pinceladas de propuestas para combatir la crisis.

En esta ocasión, el economista Sergio Clavijo, expresidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) y actual docente de la Universidad de los Andes, planteó un paquete fiscal estructural que aumentaría el recaudo en 2,7% del PIB para 2021-2022, y en 3,9% entre 2021 y 2024, es decir, superaría las falencias actuales del Gobierno.

Lo anterior significa que, en promedio, la receta de Clavijo generaría ingresos adicionales por $27 billones en el corto plazo y de cerca de $40 billones en el largo plazo.

Los principios de la iniciativa del ex codirector del Emisor buscan la expansión de la facturación del IVA, que actualmente es de 45%, a 90%; la ampliación del mismo impuesto a otros productos de la canasta familiar y la derogación de algunas exenciones; imponer gravámenes de renta a la clase media, a las pensiones superiores a $6 millones y a los activos desde $750 millones; y la modificación de impuestos al sector privado, como el ICA, la renta y la devolución del IVA por la compra de maquinaria.

“Este documento propone una reforma tributaria comprensiva tendiente a asegurar la sostenibilidad de la relación de la deuda del Gobierno sobre el PIB, de tal manera que no se desborde el umbral de 70%; mejorar la formalidad laboral a través del desmonte de cerca de 17 de 51 puntos que hoy representan los sobrecostos no salariales que enfrentan las firmas operando desde Colombia; y allegar recursos de solidaridad en pospandemia para los estratos bajos y ancianos”, dijo.

En cuanto a IVA, la idea de Clavijo reuniría casi la mitad de lo que busca la incitativa, con 1,3% del PIB, lo que se traduce en un promedio de $13 billones.

“Esto lo había intentado el Gobierno en 2018, pero el fuego amigo y la baja pedagogía lo llevaron al fracaso. Se debe compensar el mayor costo que esto puede llegar a representar para los estratos bajos, girándose recursos hasta por 0,2% del PIB anualmente usando información depurada de Familias en Acción y Sisben”, puntualizó.

Frente a impuestos a personas naturales, en su mayoría de clase media, el recaudo sería de 0,5% del PIB. Clavijo incita a gravar con renta de 1% a 5% a los salarios de entre $3 millones y $5 millones, que hoy no tienen tasa, y pasar de 5% a 10% a quienes ganen entre $5 millones y $10 millones. Para las pensiones de $6 millones, la tasa sería de 5% y para las que superen $15 millones, de 10%. Además, propuso gravar los activos desde $750 millones con o,25% y subirlo a 1%, a activos de hasta $5.000 millones.

Finalmente, el recaudo en empresas acumularía 1,1% del PIB y se daría a través de la transformación del ICA a una sobretasa del IVA; con el aumento de la renta desde 30% a 33%; y con el tributo ‘Google’ de 3% sobre ventas de origen para facturación de $2,5 billones al año.

Otras propuestas de reforma fiscal en el Congreso y centros de pensamiento
En el Congreso se han radicado al menos tres proyectos de reforma tributaria con los que se busca crear un impuesto al patrimonio para personas con bienes superiores a $2.999 millones y empresas desde $79.999 millones. También pretenden la ampliación de la renta a personas con salarios desde $3,2 millones y un impuesto especial al sector financiero. Entre tanto, Anif propuso unificar la base del IVA y eliminar las exenciones, y reducir beneficios tributarios.