MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
Polfa, General Juan Carlos Buitrago, director de la Polfa, durante un operativo.
Se desarticularon ocho estructuras criminales.
Desde el año pasado, la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa) viene trabajando de la mano con la Fiscalía y el sector privado en desarticular grandes estructuras criminales con el fin de combatir el contrabando en el país. En el primer mes de 2019, esta estrategia le permitió a la entidad desarticular ocho estructuras criminales, que en conjunto dejaron un avalúo de $32.152 millones en incautaciones.
Entre los operativos de la entidad destaca la aprehensión de 1,47 millones de unidades de elementos de aseo, avaluados en $20.285 millones; 541.920 unidades de medicamentos, que tras 109 acciones de control dejaron un saldo de $4.970 millones; y 872.449 cajetillas de cigarrillos con un valor de $3.034 millones.

“Realmente lo que queremos es quitarle la cabeza a la serpiente del contrabando técnico interviniendo especialmente los puertos de Cartagena, Barranquilla y Buenaventura, que es por donde ingresa el mayor volumen de mercancía de contrabando, especialmente de Asia, del Caribe y Panamá”, aseguró el General Juan Carlos Buitrago, director de la Polfa.
De acuerdo con Buitrago, los principales sectores económicos sobre los cuales la entidad viene centrando sus operativos, por ser los más afectados por el contrabando, son confecciones, textiles y calzado, medicamentos y artículos no perecederos como elementos de aseo y productos básicos de la canasta familiar, que ingresan en volúmenes importantes a través de falsedad marcaria, especialmente de la región asiática.
La Secretaría recordó que el incumplimiento del pico y placa regional conlleva sanciones y reiteró el llamado a planear el viaje con antelación
A partir de ahora, los exportadores colombianos interesados deberán solicitar la Autorización Fitosanitaria de Ingreso, Afidi, para iniciar los envíos comerciales
La canciller Rosa Villavicencio aseguró que la llamada entre los mandatarios no es el punto de llegada sino de partida para construir una relación más saludable