Juan Daniel Oviedo explicó que Pereira, Pasto e Ibagué fueron las ciudades con mayores alzas de precios en el séptimo mes del año

Joaquín M. López B.

El Dane entregó los resultados del Índice de Precios al Consumidor. Lo que resalta es que tal como ha venido pasando desde que comenzó la crisis del covid-19, la inflación siguió cayendo en respuesta a menor demanda de diferentes sectores. En el séptimo mes del año, la variación mensual fue de 0%.

El director del Dane, Juan Daniel Oviedo, dijo que “esa inflación de 0% coincide históricamente con inflaciones mensuales que se habían reportado para enero de 1970, agosto de 1975 y agosto de 2005. Este incremento en la variación de precios del 0% corresponde a reducción de 22 puntos básicos frente a la mensual para julio de 2019”.

Ahora, el acumulado anual de este indicador está en 1,97%, y la última vez que esto se registró fue a finales de 2013, cuando entre noviembre y diciembre figuraban precios de 1,76% y 1,94%.

¿Pero qué implica que el IPC retorne luego de casi siete años a este nivel?. El director de análisis de Casa de Bolsa, Juan David Ballén, explicó que “por un lado, es un alivio para los consumidores y en especial para aquellos que se han quedado sin empleo. Es natural que bajo una recesión económica tan profunda como la que estamos viviendo, los precios desciendan. Es positivo para el consumo, la caída de precios busca promoverlo”.

Carolina Monzón, jefe de análisis económico del Banco Itaú Colombia, explicó que “para julio se esperaba que la inflación continuara retrocediendo. La implementación del segundo día sin IVA y los subsidios en los servicios públicos continuarían arrastrando los precios al consumidor. A su vez, una nueva caída en el componente de alimentos presionaría el indicador a la baja. En adelante, una perspectiva de actividad que retrocede rápidamente, un débil mercado laboral y la caída de las expectativas de inflación apuntan a presiones inflacionarias moderadas en el futuro, finalizando el año alrededor de 2%”.

Sobre los sectores que en julio más crecieron en el IPC esta vez fueron alojamiento, agua, electricidad, y gas con 0,005%, transporte con 0,003%, restaurantes y hoteles 0,03%, bienes y servicios diversos con 0,01% y salud 0,01%. Caso contrario, las subcategorías que más bajaron fueron alimentos y bebidas no alcohólicas con -0,13%.

“En circunstancias como las actuales, las presiones de demanda son escasas, vestuario y calzado no están vendiendo y los precios de esos artículos han venido bajando y seguirán haciéndolo. Hay poca presión de compra para que crezcan”, agregó Andrés Langebaek, director de estudios económicos del Grupo Bolívar.

Por ciudades, el director del Dane dijo que Pereira (4,23%), Pasto (1,17%) e Ibagué (1,14%) fueron las ciudades que presentaron mayores variaciones mensuales de precios. Las ciudades en las que menos aumentaron los precios fueron Villavicencio (-0,40%), Florencia (-0,55%) y Montería (-2,31%). Bogotá, Medellín y Cali tuvieron variaciones de -0,08%, -0,03% y-0,08%, respectivamente.

Las proyecciones del Emisor
El Banco de la República también destapó algunas cartas de sus proyecciones para este año. En su informe, entregado ayer, por el lado de la inflación, el Emisor calcula que cerraría 2020 en 1,5%.

Además, los técnicos estiman que la tendencia bajista en la que está el IPC no será solo del corto plazo, sino también que se mantendría por lo menos hasta el primer trimestre de 2021 y solo subiría ese año a un rango entre 2 subiría entre 2% y 3%.