El presidente de la entidad, Javier Díaz, aseguró que luego de un 2020 histórico no planean competir con el sector financiero

Ana María Sánchez - amsanchez@larepublica.com.co

A pesar de la pandemia del covid-19, este último año ha sido “histórico” para Bancoldex, según afirmó su presidente Javier Díaz. Con un desembolso total a diciembre de $6,5 billones, 23% más de lo reportado en 2019, la entidad financiera registró diferentes hitos, entre los que destaca también el crecimiento de cartera en 25%. Pensando en 2021, Díaz aseguró que apuntan a aumentar los desembolsos y superar la barrera de $7,9 billones.

También aclaró, que otro de los objetivos será aproximar la cartera de Bancoldex a 75% en redescuento y microcréditos y 25% en créditos directos. “Nuestro objetivo con esto no es competir con el sector financiero, sino colaborar, pues hay espacio para todos”, dijo en entrevista con LR.

¿Qué conclusiones le deja a Bancoldex este 2020?

Este año ha sido el más retador en la historia del banco, pero también el de mayores logros y mayor impacto. No es porque yo lo diga, sino porque las cifras así lo demuestran. A falta de un mes de finalizar el año, hemos desembolsado $6,5 billones, 23% más de lo que hicimos en 2019, que ya había sido un año récord en desembolsos. La cartera total del banco y sus activos crecieron en 25%, lo que indica que no solo desembolsamos más, sino que también creció la cartera de una forma significativa.

Además, tuvimos una financiación histórica con tres bancos internacionales y garantizadas por una agencia del Banco Mundial, por lo que, desde el lado en que se mire, desembolso, crecimiento de la cartera, por fondos, entre otros, tuvimos un año histórico en logros financieros e impactando empresas, que es para lo que más estamos.

¿La idea es seguir siendo un banco de desarrollo?

Para el próximo año queremos un Bancoldex que se aproxime más a 75% en redescuento y microcréditos y 25% en créditos directos. Nosotros no tomamos estas medidas para competir al sector financiero, sino que lo hacemos en colaboración porque hay espacio para todos. Apuntamos a cambiar la mezcla, pero nuestro objetivo no es salir a decir que somos un banco de primer piso.

¿Qué otras novedades hay para los créditos directos?

Ahí hay $400.000 millones y buscamos rebajar al menos 5% la tasa final al cliente y que haya 12 meses de gracia.

¿Cuántas líneas de crédito sacaron finalmente?

Sacamos un total de 35 para la atención del covid-19 con $1,8 billones en créditos. De estas, se ejecutaron 87% de los recursos y se beneficiaron 43.000 empresas, que integran el listado de 160.000.

¿Cuáles fueron las que más se movieron?

Todas las líneas que llevaron el apellido ‘Responde’ tuvieron una acogida impresionante. Por ejemplo, entre Atlántico y Barranquilla Responde se adjudicaron $100.000 millones. Antioquia Responde también ha sido muy exitosa, entre otras. Las líneas que van de aquí en adelante ya no van a tener el apellido ‘Responde’ sino ‘Adelante’, enfocadas en la recuperación de las empresas y entre la que ya se encuentra San Andrés Adelante, que salió con $30.000 millones y ocho meses de gracia.

¿Cómo van a implementar esta nueva línea de créditos?

Eso va teniendo un efecto dominó. Por ejemplo, cuando llegó a San Andrés seguramente vendrá Providencia Adelante, y ahí iremos trabajando con cada departamento y municipio de igual manera que hicimos con la línea ‘Responde’. Lo más importante es arrancar, pues cuando uno ya logra eso y tiene el molde, llegan los demás entes territoriales y suman.

¿En qué culminó la absorción de Arco?

Cerramos el año con una cartera de aproximadamente 90% redescuento y microfinanzas y 10% crédito directo, que principalmente viene por la absorción de Arco, proceso que pudimos completar en cuatro meses, lo cual también es histórico.

¿Cuáles son los planes para 2021?

Queremos que nuestros esfuerzos estén dirigidos hacia los plazos, en irnos a cinco años y que ojalá todo salga con mínimo 12 meses de gracia, pues es lo que las empresas necesitan. Vamos a premiar la modernización de las empresas y a las que exporten y que creen empleo como una forma de reconocer a los empresarios que hagan juiciosos la tarea. Viene un escenario de tasas bajas, y eso es muy bueno porque las empresas van a poder, de una forma más activa, considerar planes de financiación y endeudamiento a largo plazo.

La ambición de 2021 es desembolsar $7,9 billones y acabar con un saldo de cartera de $9,4 billones.