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Proyección de inflación para el cierre de año
Con la nueva previsión, ya es un hecho que se completarán siete años seguidos sin llegar a la meta de 3%; analistas esperan un aumento en la tasa de interés
La inflación al cierre del año regresará a niveles de junio de 2024. Así se señala en el último Informe de Política Monetaria, en el que el staff del Banco de la República revisó al alza su proyección del costo de vida.
Esta ya no se ubicaría en 6,9% al terminar 2026, como se proyectó en el informe de julio, sino en 7,1%. De esta manera, ya se podría afirmar sin vacilación, a un poco más de dos meses de terminar el año, que por séptimo año consecutivo el Banco de la República no llegará a la meta de inflación de 3%.
Pero, ¿qué hay detrás de la última proyección de inflación que hace el Banco Central? En el más reciente Informe de Política Monetaria se resalta que se revisó al alza la proyección, “principalmente por unos mayores efectos de El Niño sobre los precios de los alimentos y algunos regulados”. Sin embargo, se afirma que “a pesar de las revisiones al alza, la inflación seguiría cayendo en 2027 y 2028, y se acercaría a la meta al final de ese horizonte”.
No obstante, el staff del Emisor afirma que las proyecciones son inciertas y dependen en gran medida de la evolución de El Niño. “Estas proyecciones continúan sujetas a una elevada incertidumbre asociada, principalmente, con la intensidad y duración de El Niño; los efectos de posibles cambios en la política fiscal; el impacto del terremoto; cómo evoluciona el conflicto en Medio Oriente; y los ajustes en los precios de bienes y servicios regulados”, se lee en el documento.

Ahora, surge la pregunta de por qué, si la senda de inflación aún no va a bajar, el Emisor tomó la decisión de mantener tasas en la última Junta.
Para Hugo Camilo Beltrán, analista de Investigaciones Económicas de Bancolombia, “el balance de riesgos al alza en la inflación sugiere que aún falta un incremento de tasas en diciembre para cerrar el año”.
Y agregó que en su decisión, “el Emisor privilegió la desaceleración de la actividad y la moderación de la inflación básica, por encima de los riesgos al alza sobre los precios. No obstante, la votación dividida indica que la puerta a un ajuste adicional sigue abierta”.
En esa línea, Camilo Pérez, jefe de Investigaciones Económicas de Banco de Bogotá, dijo que “el tema de la política monetaria hoy en día es que existe un dilema entre la inflación y el crecimiento económico”.
Según explicó Pérez, “hoy la Junta se enfrenta a la dicotomía de subir la tasa e impactar negativamente la actividad económica. Esa es la razón por la cual el Banco de la República detuvo en el mes de octubre el aumento de la tasa de interés. Eso no quiere decir que ya haya pausado del todo, dependerá de varios factores hacia adelante”.
Primero, dijo Pérez, será relevante el balance entre actividad e inflación. También será clave la evolución del trámite de la Ley de Rescate Económico en el Congreso y el ajuste del salario mínimo.
Por su parte, David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente, dijo que “efectivamente hay una proyección más alta de la inflación, y el Banco de la República en principio deberá reaccionar a los precios.
Sin embargo, hay factores de oferta en el escenario, entre ellos ajustes salariales y el fenómeno de El Niño. Ante eso, el Emisor prefirió adoptar una posición de cautela en la última Junta, también esperando cómo se desenvuelve el tema fiscal”. Ante esto, Carlos Alape, analista económico de Aval Asset Management, señaló que “en el equipo creemos que la tasa de política se mantendrá en el nivel actual durante gran parte del próximo año, probablemente hasta el primer semestre; esto dependerá de que la inflación toque techo y comience a descender”.
Aunque dijo que a este panorama se suman factores externos que podrían dificultar el proceso de normalización, como la evolución del conflicto en Medio Oriente y sus efectos sobre los precios internacionales de los energéticos, la inflación y la tasa de cambio, variables que podrían generar presiones adicionales sobre la economía colombiana y limitar el margen de maniobra del Banco de la República.
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