Carlos Holmes Trujillo dijo que el incendio destruyó alrededor de 50 hectáreas de vegetación

Reuters

Tropas del Ejército y bomberos extinguieron el domingo un incendio forestal en Caño Cristales, uno de los más importantes atractivos turísticos en el suroeste de Colombia, en donde disidencias de las Farc buscan deforestar miles de hectáreas para sembrar hoja de coca, informó el ministro de Defensa.

Carlos Holmes Trujillo dijo que el incendio provocado por disidencias de la desmovilizada guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) destruyó alrededor de 50 hectáreas de vegetación a cerca de Caño Cristales, ubicado en el departamento del Meta, en el Parque Nacional de la Macarena.

Caño Cristales, visitado anualmente por miles de turistas colombianos y extranjeros, está ubicado en medio de una zona de sabanas y selvas, y es conocido como el "río de los dioses" o "de los siete colores".

La conflagración comenzó el sábado después de que un grupo de colonos se enfrentaron a tropas del Ejército que intentaron desalojarlos del Parque Nacional Natural Tinigua, cerca de Caño Cristales, para poner fin a una deforestación progresiva en la que se han destruido 1.900 hectáreas de bosques.

"Están deforestando para sembrar coca, están deforestando para seguir matando, para seguir acabando con el medio ambiente", dijo Trujillo en una visita a la zona el sábado antes de que comenzará el incendio, al tiempo que reportó la captura de 20 personas durante las operaciones de las Fuerzas Miliares.

En la región tienen presencia disidencias de las FARC que se apartaron de un acuerdo de paz firmado en 2016 para poner fin a un conflicto armado que ha dejado más de 260.000 muertos.

Colombia es considerado el primer productor mundial de cocaína con alrededor de 200.000 hectáreas de hoja de coca sembradas y una capacidad potencial para producir anualmente 887 toneladas métricas de la droga.

Dos soldados murieron el jueves en la región, en un ataque con explosivos atribuido por las Fuerzas Militares a las disidencias de las FARC que buscan extender plantaciones de hoja de coca e instalar laboratorios para procesar cocaína.

Colombia lanzó en 2019 la denominada Operación Artemisa, una estrategia para frenar la deforestación de bosques y selvas en los parques naturales a través de un incremento de la vigilancia de las Fuerzas Armadas con el apoyo de aeronaves no tripuladas.

El país sudamericano cuenta con 59 parques nacionales con una extensión de 11,6 millones de hectáreas, equivalentes a más de un 10% de su territorio, pero anualmente se deforestan unas 200.000 hectáreas para actividades de agricultura, ganadería, siembra de cultivos ilegales como los de hoja de coca y la minería ilegal.

La legislación colombiana establece penas de hasta 12 años de cárcel para las personas que sean capturadas en actividades de deforestación en zonas de bosques y selvas.

Colombia, es después de Brasil, el segundo país del mundo con mayor biodiversidad por kilómetro cuadrado y alberga alrededor de un 10% de la fauna y flora del planeta, según organizaciones internacionales ambientales.