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CONSUMO Comensales, ¿los benefició la eliminación del IVA?
viernes, 1 de febrero de 2013
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Luis Pombo

Recientemente acabamos de ver la entrada en vigor del nuevo impuesto al consumo en el sector de restaurantes, el cual grava el valor de la orden un 8% y deja sin efecto el IVA, que recargaba el 16% el valor de los productos.

Este cambio entró en vigor el pasado 1° de enero después de varios amagos de situaciones: primero el estudio de un IVA reducido para el sector, luego la noticia de este 8% como nuevo impuesto en sustitución del anterior, después que este 8% no saldría adelante y se continuaba como antes, y a última hora, en los últimos suspiros de 2012 se aprueba finalmente el impuesto ya mencionado del 8%.

Todo a las carreras y a última hora, cambios a toda velocidad en los sistemas de facturación o cajas de los restaurantes, y poca comprensión inicial de la situación en cuanto a la dosis necesaria de análisis por parte de los propietarios de negocios en lo que respecta al nuevo escenario impositivo.

Mucho, y bien se ha trabajado desde parte del gremio de las comidas, para conseguir una situación similar a esta, pidiendo fundamentalmente la reducción del IVA en el sector, reducción que debería proyectarse en los precios de venta finales. Esto llevaría a muchos restaurantes formales a acercarse en precios al informal, a animar al informal a competir en buena lid, al aumento de ventas, a la apertura de más restaurantes, cafeterías, heladerías, etc. a la creación de empleo, en muchos casos primer empleo y en muchos casos femenino.

Con la atropellada secuencia de la entrada en vigor de la reforma tributaria, estos negocios ven que a última hora se desencadena una situación en la que los insumos que compran siguen con IVA, pero se reducen unos tipos para algunos productos, otros productos quedan exentos, otros se agrupan en un mismo tipo.

Qué fácil hubiera sido planificar bien todo esto y hacer una didáctica de lo que se avecinaba para comenzar bien desde el principio y sobre todo para recoger el testigo de esas plataformas de trabajo en el gremio de los restaurantes. A día de hoy, ¿quién ha bajado precios?, ¿quién ha proyectado el descenso del 16% al 8% en su carta? Y además ¿quién, sobre el precio de 2012, no los ha vuelto a subir con respecto al IPC o con respecto a su propio criterio?

Esta forma de hacer las cosas se traduce de momento en ningún beneficio para el consumidor y en subidas encubiertas de precio, y ante la improvisación final apenas hay restaurantes que hayan movido ficha en el tema precios con lo que hemos perdido una buena oportunidad para regular precios a la baja y acercar a más público a gran parte de la restauración formal.

Hasta que todo el mundo haya medido bien el impacto de la reforma en sus números, dudo que los consumidores noten nada, y me temo que después la situación no promete tampoco grandes variaciones, sobre todo si tenemos en cuenta que cadenas de referencia en el país han seguido con el IVA anterior y no se han adherido al nuevo impuesto por pertenecer a grupos más grandes y poder cobijar su operación bajo el paraguas de la franquicia, concesión, etc. lo que obliga a continuar con el IVA.

Para el consumidor de a pie toca disfrutar de nuevos conceptos, ideas, creaciones, unas nacionales, otras que vienen de fuera, pero me temo que para el bolsillo el disfrute no será tan excelente. Si tan sólo pensáramos bien las cosas, que bien nos iría.

Las oportunidades que se perdieron con la reforma
Adicionalmente y en consecuencia, creo que también se ha perdido una buena oportunidad para tirar del sector informal de restaurantes hacia la luz de la buena senda, que es poder competir cara a cara mostrando su oferta artesanal y casera, que puede y debe ser tan digna como las demás. Es una de las tantas oportunidades de hacer bien las cosas que se tenían con esta reforma.