Analistas

Retos urbanos

En Colombia, al igual que en América Latina, cerca de 80% de la población vive en áreas urbanas y se proyecta un crecimiento sostenido del número de habitantes de sus ciudades en los próximos años. Por ello, para garantizar la sostenibilidad, es necesario mejorar la infraestructura urbana y planear el futuro. En este sentido, paralelamente a una adecuada inversión pública y al fortalecimiento de las instituciones, es clave apoyar la actividad empresarial formal, que tendrá un mercado en constante demanda de bienes y servicios de calidad.

La búsqueda de un crecimiento económico y social sostenible, necesita de una perspectiva regional. La planificación del uso del suelo es un elemento vital para ello, máxime cuando varias ciudades hoy se encuentran consolidadas como ciudad – región. En Colombia, como la autonomía de la norma urbanística reposa en las administraciones locales, la concertación del uso del suelo con los municipios vecinos, siendo esencial, solo se da esporádicamente y depende del mandatario local de turno. Solucionar este fenómeno es uno de los principales desafíos.

Para la planificación regional se requieren instrumentos institucionales y de gobernabilidad; pero quizás la talanquera principal es la confianza. Es necesario liderar, coordinar y desarrollar los proyectos de impacto regional, con concertación. Por ejemplo, el caso de la conectividad de Bogotá con los municipios vecinos, es una necesidad imperiosa; acceder a Bogotá, por el trancón vehicular, es hoy una tragedia.

Y el reto es aún mayor, al tener en cuenta que nuestras grandes urbes padecen por falta de infraestructura de transporte, lo que se agrava con el crecimiento poblacional constante.

Cartagena, presenta un desarrollo menor al esperado, dado que por décadas se vislumbró un crecimiento regional importante hacia el norte e incluso la conformación de una ciudad región de alta calidad con Barranquilla; hoy con la nueva infraestructura vial en construcción y grandes emprendimientos urbanísticos de alta calidad, va a mejorar.

El área metropolitana de Bucaramanga, ejemplo de coordinación institucional y de servicios regionales, enfrenta problemas de movilidad entre la meseta de Bucaramanga con Floridablanca y Piedecuesta, dada la deficiencia en la infraestructura vial. En cambio, el desarrollo del Valle incluyendo la conexión entre Cali y sus municipios vecinos, así como la oferta de suelo para desarrollos empresariales y de vivienda, demuestran que la infraestructura con visión regional es la solución.

La vivienda y la movilidad son hilo conductor de la calidad de vida en las ciudades. América Latina, donde la construcción informal llega a 60%, enfrenta grandes retos. Colombia está por debajo de la estadística, pero en promedio cerca de 50% de las viviendas se construye sin licencia. Cartagena supera 70%, Bogotá está en la media y Bucaramanga está en 30%. Parte de la solución es eliminar barreras burocráticas y de corrupción, que dificultan la actividad formal. Absurdamente, el control urbano hoy, es solo para lo licenciado.

Así las cosas, es necesario planear para lograr un mejor futuro de nuestras ciudades, lo que también arropa el futuro de las regiones. La actual tarea de planificación para el largo plazo que se está haciendo en Bogotá es un buen ejemplo. Falta tener resultados en transporte público y de manera general en movilidad.