Analistas 21/08/2020

Construcción sostenible

Sin bajar la guardia en materia de salud, es perentorio recuperar el retroceso económico y en materia de empleo. La apertura es fundamental. La sostenibilidad, el gran reto. Por ello en materia de edificaciones, los incentivos se deben direccionar a la construcción sostenible.

Como se había vaticinado, al parar la actividad productiva la economía tuvo contracción descomunal, el PIB colombiano en el segundo trimestre del año cerró con comportamiento negativo histórico del 15,7% según el Dane. El comercio (-34,3%), la manufactura (-25,4%) y la construcción (-31,7%), explican gran parte de la caída. El sector agropecuario se mantuvo. Sólo crecieron las actividades inmobiliarias (2%) y servicios financieros (1%). El desempleo se dobló, cerrando el segundo trimestre por encima de 20%.

Una vez más, incluso en época de imprevisión por la pandemia, se evidencia que la construcción jalona al alza o a la baja de forma significativa la economía y el empleo. La construcción impacta principales sectores de la economía, como el comercio, los servicios y la industria manufacturera. Por ello, la construcción de infraestructura y de edificaciones, son magníficos instrumentos económicos y sociales, por el empleo y por lo que representan las infraestructuras urbanas, sociales y la vivienda de calidad, para el mejoramiento colectivo. Incentivar el sector trae réditos.

Ahora bien, esta oportunidad con tantos beneficios asociados a la reactivación, se debe aprovechar para profundizar en que las nuevas edificaciones se ejecuten con construcción sostenible, entendida como la que se soporta en tres pilares (i) ambiental, por utilizar recursos renovables y respeto al medio ambiente; (ii) social, con resultados en el confort, bienestar y la calidad de vida de las personas; y (iii) con eficiencia económica, que contempla el uso razonable de recursos. Construcción sostenible, conlleva además ahorro en consumo de agua y energía.

La sostenibilidad es vital para el crecimiento y la competitividad. En ese sentido, el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible (Cccs) se creó para apoyar la evolución de la industria de la construcción hacia la sostenibilidad integral. Camacol, gremio líder que agrupa la cadena de valor de la construcción de edificaciones, la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) y la Cámara Colombiana del Acero (Camacero), también trabajan en este fundamental propósito.

De forma complementaria, las edificaciones sostenibles y amigables al medio ambiente, cada día son más apetecidas en el mundo, por lo que generar incentivos para este tipo de construcción aumentará la competitividad de nuestro país. Por ello, Fedelonjas apoya las edificaciones sostenibles. A su turno, el gobierno colombiano se encuentra alineado, tanto que existe una nutrida política pública de edificaciones sostenibles, conformada por Documentos Conpes e incentivos tributarios. La banca hipotecaria, acogiendo esta política, otorga en su financiamiento tasas preferenciales.

El sector vivienda se fortaleció en la pandemia y los hogares valoran aún más contar con vivienda de calidad. Comportamiento positivo, que lleva a la virtuosidad en la medida que el gobierno, la banca y los demás agentes, continúen incentivando la construcción sostenible.