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Bogotá tiene norte

Es una realidad el Plan Zonal del Norte, que la actual Administración ha llamado Lagos de Torca. Corresponde al compendio de condiciones técnicas y urbanísticas, dentro del POT de Bogotá, para el desarrollo urbano y la conservación ecológica de un territorio que se encuentra fuera del perímetro urbano, tan grande como Manizales, ubicado al norte de la Capital y coordinada su planeación con el municipio colindante de Chía.

Ciudad Salitre es muestra de alta calidad urbanística, por su planeamiento urbano, con amplio espacio público, parques, vías acordes a la densidad, combinación armónica de diferentes usos del suelo, construcciones institucionales y donde prima la destinación para viviendas de diferentes estratos. El parque metropolitano Simón Bolívar en sus inmediaciones, cuenta con 400 hectáreas, emblema de recreación y esparcimiento, con biblioteca pública, entre otras dotaciones.

Pues bien, Lagos de Torca es algo similar, actualizado a la realidad territorial y del momento, con gran respeto por lo ambiental y su sostenibilidad, aprovechando las herramientas de la Ley 388 de 1997 para que los dueños de los suelos, algunos clasificados antes como de expansión urbana, al desarrollar estas 1.800 hectáreas, por tener ese beneficio, compensen con cargas tendientes a construir la infraestructura y a ceder suelo para parques y espacio público, conformando un territorio muy atractivo para la nueva Bogotá.

Con el grave problema de movilidad que enfrentan nuestras ciudades, especialmente Bogotá, es adecuada la planeación de extensos territorios como una porción de ciudad. Para familias con hijos en edad escolar, esta ubicación es privilegiada por la alta oferta de servicios de educación, salud y hasta de interconexión de transporte; la gran cantidad de colegios y universidades en la zona, auguran éxito en el desarrollo del sector.

Además, tener 350 hectáreas para un parque metropolitano, otras tantas para  alamedas, más parques y espacio público; 83 hectáreas para protección de humedales; 300 hectáreas para avenidas y vías locales; conformando la cesión de más de la mitad en área de suelo bruto, para espacio público y protección ambiental; constituyen elementos de un modelo futurista de ciudad.

Las zonas urbanas con mejor dotación de espacio público son las que más se valorizan. Eso le ha sucedido a Ciudad Salitre y le ocurrirá a Lagos de Torca. Es un modelo de urbanismo sostenible. Las principales ciudades colombianas cuentan con un rango de entre cuatro y seis m2 de espacio público útil por habitante. Si se edifica Lagos de Torca como está planeado, podría tener cerca de 14 m2 de espacio público cada persona que viva en este sector, lo que equivale a estándares internacionales de alta calidad.

Para este caso, por la importancia ecológica de la zona, el Distrito concertó Lagos de Torca con la Corporación Autónoma Regional – CAR; así, el compromiso asumido dentro de esta Ciudad Norte, incluye recuperar el humedal Torca Guaymaral y nueve quebradas que conectan con este ecosistema, complementado con la conservación de bosques que se planean aumentar en especies arbóreas, pasando de 5.000 a 100.000 árboles sembrados. El sello del Alcalde Peñalosa está además, en que todos los perfiles viales tengan ciclorutas.

Conforme al POT, Lagos de Torca une a Bogotá con la región, habilita suelo urbanizable para aumentar la construcción de vivienda. El espacio público, inexorablemente pasa a ser gran protagonista. En fin, promueve una mejor ciudad.