Analistas

La inflación de marzo de 2013 y el crecimiento económico

El Dane reportó que el mes de marzo registró una inflación del 0,21%. Este dato resultó ligeramente inferior al previsto por los analistas (0,26%), pero superior a la cifra observada un año atrás (0,12%). Con ello, la lectura anual de inflación aumentó levemente, del 1,8% al 1,9%, aunque todavía ubicándose por debajo del límte inferior del rango-meta de largo plazo (2%-4%).  Este buen comportamiento se explica por la baja inflación de alimentos (1,41% anual) y la misma inflación subyacente (sin alimentos) continua cerca del piso de dicho 2,1% anual.

 
A nivel microsectorial, la inflación de marzo se incrementó  en los grupos de comunicación (1,85%), salud (0,67%) y transporte (0,54%), pero hubo deflación en diversión (-0,14%), vivienda (-0,02%) y vestuario (-0,01%). Por su parte, el IPP tuvo una variación mensual del 0,37%, manteniendo una deflación del -1.9% anual. 
 
Este buen comportamiento de la inflación parece continuar acompañado de una brecha de producto negativo durante el ultimo trimestre del 2012 y el primero del presente año, a pesar de que la lectura anual del 2012 (como un todo) arrojó una cifra aceptable del 4%.  Sin embargo, de no haber sido por sorpresivas revisiones al alza en las cifras históricas de 2011-2012 por parte del Dane,  su crecimiento habría sido del orden de 3,7% (ver Informe Semanal No. 1165 de abril del 2013).
 
A pesar del parte gubernamental de “triunfo” con el 4% de crecimiento en 2012 (frente al 3,7% sin alteraciones), la economía continúa débil. Es evidente que los vientos de desaceleración de finales de 2012 y el aparatoso arranque de 2013 (con paros y desaceleración de la demanda agregada) revelan preocupantes debilidades estructurales en los sectores de minería, agro e industria. Además, el entorno internacional continúa siendo débil e incierto: a) Estados Unidos tan sólo crecería en el rango 1,5%-2%, donde aún no está claro si la recuperación de su sector inmobiliario logrará contrarrestar los apretones fiscales automáticos; y b) Europa seguramente estará repitiendo un cuadro recesivo en 2013 (-0,6%), similar al observado en 2012 (-0,5%), y tendrá que enfrentar elevados riesgos de “contagio financiero” por cuenta de los “corralitos”. 
 
Nuestras preocupaciones sobre “vientos de menor crecimiento” van en la misma dirección de lo señalado por el Banco de la República en su junta de marzo, cuando sorprendieron al mercado al recortar no los esperados -25pb, sino de una vez los -50pb, dejando su repo-central en el 3,25% (cerca del 1,5% real) y esperando el Emisor un crecimiento también del orden de 4% en 2013. Para esta reunión de abril, Anif recomienda y espera que la Junta Directiva del Banco mantenga inalterada su tasa de intervención en el actual 3,25%, en espera de nueva información relativa a las debilidades del sector real. 
 
En síntesis, la inflación anual de marzo, al cerrar en 1,9%, continúa cerca del piso de la meta-rango y las debilidades del sector real requieren de cuidadoso monitoreo sobre los impactos de las medidas monetarias contra-cíclicas, al tiempo que se busca mayor eficacia desde el lado de la ejecución presupuestal.  Ojalá que el ministro de Hacienda logre orquestar una mejor y más acelerada ejecución de las obras civiles. De no ocurrir así, Colombia podría estar sacrificando un 0,5% de crecimiento estructural (por año) y de esta manera presenciar un PIB-real potencial que sería incapaz de ubicarse en el rango histórico del 4,5%-5% y nos llevaría al umbral de tan sólo un 4%-4,5% por año.