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¡En buena hora!

Hay desafíos que, por su dimensión, tienen un carácter colectivo y requieren de la cooperación de distintos grupos de interés. Es por ello que, en diversas partes del mundo, se han configurado los denominados clústeres, una iniciativa mediante la cual distintos actores que se relacionan con un sector económico o una cadena productiva se reúnen y aglomeran geográficamente para abordar de manera articulada y estructurada sus retos colectivos.

Estas iniciativas cuentan como principal beneficio de corto y mediano plazo el aumento de la productividad, pilar básico de la competitividad. Los distintos agentes, al contar de manera cercana con una mayor red de provisión de bienes y servicios especializados, logran capitalizar significativas ganancias en competitividad, las cuales se ajustan hacia los propósitos colectivos y reducen en un sentido amplio los costos de transacción.

En el largo plazo, las principales bondades se enfocan en el desarrollo del capital humano. Cuando las distintas categorías de actores de un ecosistema, año tras año, tienen la capacidad de coordinarse y cooperar hacia propósitos conjuntos, se propicia un espíritu colaborativo y competitivo en su región de influencia.

Es por lo anterior que, ante los ingentes desafíos en materia de desarrollo financiero que experimenta el país, en buena hora se viene concretando la Iniciativa de Clúster de Servicios Financieros de Bogotá. Con la participación de un centenar y medio de actores, en los que se incluyen empresas, entidades de apoyo, entidades de Gobierno, gremios, la academia y el autorregulador, se logró establecer una institucionalidad encaminada a abordar temáticas fundamentales para el sector, muchas estas asociadas a la inclusión y la educación financiera, el talento humano, el posicionamiento del sector, la innovación y el desarrollo normativo.

Esta gran iniciativa se forja entre dos grandes líderes que aportan al crecimiento económico y a la competitividad en Colombia: el sector de servicios financieros, que contribuye cerca de 50% del crecimiento de todo el país y apalanca recursos por alrededor de 48% del PIB, y la ciudad de Bogotá, donde se produce cerca de 27% del PIB, 39% de las plazas de empleo, 40% de la cartera crediticia y 62% de las captaciones. Es, sin duda, una de las iniciativas de mayor vanguardia a nivel nacional.

El país estaba en mora de contar con un centro financiero de envergadura internacional y que fuera evaluado a la luz de los mismos parámetros de los grandes referentes mundiales. Hay que destacar, precisamente, que una de las grandes victorias tempranas de la Iniciativa se encuentra en la vinculación de Bogotá en el Índice Global de Centros Financieros (Gfci por sus siglas en inglés).

Será desde luego positivo que la percepción de la competitividad financiera de Bogotá sea evaluada anualmente de manera sistemática, junto con más de noventa centros financieros internacionales, en categorías como: i) el entorno de los negocios, ii) el desarrollo del sector financiero, iii) la infraestructura para su operación, iv) el capital humano y v) el reconocimiento y prestigio, lo que permitirá focalizar la gestión hacia avances más contundentes.

Los desafíos que enfrenta el clúster, sin duda de gran calado, reafirman la importancia de focalizar esfuerzos en este frente que conduzcan a un desempeño exitoso en todas sus dimensiones, que redunde tanto en una irrigación de financiación más propicia para las necesidades de desarrollo del país, así como en un mejor clima para hacer los negocios. ¡En buena hora!