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Idiotas útiles

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Ramiro Santa

Si se le pregunta a la gran mayoría de los colombianos si ha tenido más y mejor educación que sus padres o abuelos, o que si ha tenido más acceso a la salud preventiva y especialistas, o que si el trasporte y la conectividad es mejor y más digna, o la calidad de los servicios públicos, o el acceso al crédito y a la propiedad es ahora mejor que antes; la respuestas es que sí hemos mejorado en todo y que esa mejoría ha sido el fruto del trabajo de todos los colombianos, gobiernos, empresarios, academia, organizaciones de la sociedad civil, sin distingo de procedencia, creencias, raza o genero.

Otra verdad de a puño es que la violencia en Colombia corre por cuenta por la economía ilegal como es el narcotráfico y la extracción y robo de minerales que necesita consolidar el control de los territorios y ocupar la legalidad y la fuerza publica en otras actividades, mientras ellos consolidan su negocio que hoy lo tienen mas fácil con el país vecino que también se lucra económica y políticamente de esta guerra intestina que necesita mas acciones policivas y de justicia. No se deje embaucar con discursos de políticos fletados por los carteles que solo buscan polarizar a la opinión pública.

La semana pasada en la radio, una periodista defendía la protesta que se toma las calles y bloquea el transporte público como la única manera  pues, justificaba ella, que el propósito era hacerse sentir a través de incomodar a los demás con el fin de  que la ciudadanía en general  sepa de la insatisfacción y así presionar para una solución.

El resultado es evidente a la falta de interlocutores representativos y de propuestas para arreglar las insatisfacciones solo ha servido a quienes quieren generar caos, daño y desorden. Situaciones que ya han provocando heridas a personas, suspensión de clases con consecuencias a padres y alumnos, daños en la infraestructura educativa, al transporte público y al empleo.

La fórmula de  generar odios y exacerbar frustraciones para congregar sirve perfectamente para camuflar desadaptados que han herido y lesionado a muchas personas, todas de bien, han violentado a la autoridad cumpliendo con su labor de proteger la vida, honra y bienes de los ciudadanos  y han destruido los bienes públicos mas apreciados y que hemos pagado todos.

En esa lógica debemos ser ingenuos ni idiotas pero si ser responsables y cuidadosos, todos debemos rodear nuestras instituciones, prevenir en la participación de esos eventos con potencial de graves afectaciones y colaborar con información, denuncias oportunas, fotos de los terroristas y solidaridad con las víctimas y sus familias.

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