Analistas

Mal uso de la tecnología

En un mundo en el que la tecnología se ha convertido en algo más importante que lavarse los dientes, descansar u observar el entorno, es vital tomar algunas precauciones para que su identidad o datos no sean robados o manipulados. 

Es inevitable tener perfiles en Facebook o Twitter, razón por la cual es recomendable no registrar la fecha de nacimiento, ya que el 99% de las personas utiliza este mismo número para las claves en cuentas bancarias. 

Cuando se suscriba en páginas web para recibir información verifique qué datos son realmente necesarios y los debe dar y cuáles no. Únicamente dé nombre y cuenta de correo. 

El celular cuenta con una aplicación que lo ubica en cualquier lugar del mundo, se recomienda mantenerla apagada. Se recomienda también no entrar con celulares a reuniones confidenciales o importantes, ya que así el teléfono se encuentre apagado, es posible oír las conversaciones o ver las imágenes por la cámara. 

No abra correos si no conoce de quién provienen. Si el correo es de un banco o institución del Estado es recomendable llamar directamente a la institución para verificar de qué trata, es decir, no actualice datos por correo o teléfonos.  

Todos los seres humanos quisieran ganar la lotería o un premio, pero tengo que decirles que si les llega un mensaje de texto diciendo que ganaron algo por ser las personas extraordinarias que son, es posible que caigan en una estafa. 

Se recomienda constantemente actualizar el software del computador y mantener un antivirus apropiado y no pirata para evitar que la información pueda ser tomada. 

Las personas no toman precauciones al momento de utilizar la tecnología, de hecho, el 80% de las personas ni siquiera sabe en qué páginas web y aplicaciones tienen su tarjeta de crédito asignada o sus datos. Y, aún así, se quejan acerca de que les llegan miles de correos al día con promociones y propagandas. Le recomiendo hacer una lista. 

Miles de personas sufren a diario por robo de datos o por correos masivos o estrés en el lugar de trabajo, esto se debe a la falta de educación en tecnología e información. Esta falta de cultura tecnológica, como le llamo, está ocasionando dolores de cabeza, ya que hay una mala utilización de dichos medios, que fueron pensados para hacernos la vida más tranquila y no un caos. 

Ejemplo de ello es la mala práctica en las empresas, en las que a diario veo cómo trabajadores estando sentados a cuatro puestos de distancia, deciden escribir un correo copiando a toda el área “¿Cómo va con el informe?”, cuando hubiese sido más fácil simplemente tener una pequeña charla personal y, lógicamente, después se quejan de recibir miles de correos al día. Ellos mismos han propiciado largas discusiones sin sentido. 

También hay quienes utilizan el mensaje de texto o WhatsApp para enviar textos larguísimos que parecen páginas enteras de Word pegadas allí. Tengo que decirles que el correo electrónico está pensado para comunicarse de forma rápida, eficiente y poder enviar documentos evitando el mal gasto del papel. No está pensado para tener allí una reunión cibernética en versión texto, para eso se deben utilizar las herramientas de Skype o Hangout o, simplemente, levante el teléfono y llame. 

Por otra parte, para los que envían documentos al correo y que ponen al documento “versión 1, versión 2, versión 3, versión final, versión final de verdad” para eso está hecha la nube, suba el documento al Dropbox o driver y modifíquelo allí, así evita miles de correos con el mismo documento en diferentes versiones. 

Recuerde que la gente hoy día no lee, hay una razón por la que el Twitter solo admite 140 caracteres, entonces usted debe poder sintetizar lo que quiere decir para que su mensaje sea claro, contundente y eficaz, y no le haga perder tiempo a los demás. 

Por último, no convierta el WhatsApp en la herramienta para mantener a sus empleados o colaboradores controlados. No les escriba en horas que no sean laborales, es un tema de respeto y dignidad. 

Si todas las personas aprendieran a utilizar de forma correcta la tecnología, el mundo tendría personas con bajos niveles de estrés y enfermedad. Todo en exceso es perjudicial.