Analistas

El entorno de no mercado como solución a las crisis

Considerando que industrias, moneda y países completos se encuentran en crisis, resulta que mientras que muchas de las empresas y/o negocios están pensando en los consumidores, proveedores y competidores, es decir, en su entorno de mercado, y planean todas sus estrategias e inversiones teniendo en cuenta estas tres variables, hay quienes entienden cuál es la tendencia a nivel mundial que está cambiando el mundo de forma increíble y que pueden, entonces, observar la crisis mundial desde un punto de vista positivo o como una oportunidad. 

Esto quiere decir que los empresarios deben percibir la tendencia mundial y tener en cuenta dentro de su espectro de análisis el llamado entorno de no mercado. Dicho entorno, que por décadas ha sido mal llamado “externalidades”, es hoy lo que más impacto positivo o negativo tiene en las operaciones y actividades de las empresas. Pero ¿qué es el entorno de no mercado? Pues es, ni más ni menos, el entorno que más afecta el mercado. En él se encuentran las variables del Gobierno o regulaciones; ONGs que marcan tendencias y solicitudes puntuales al sector empresarial; medios de comunicación, que dan lineamientos; activistas; ciudadanos; condiciones medioambientales, etc. 

Un ejemplo de la importancia del entorno de no mercado, puede observarse en empresas como Google que cuenta con más de 400 profesionales radicados en Washington DC, cuya labor es impulsar que el marco regulatorio en cuanto a tecnología se refiere sea efectivo y eficiente. 

Según el profesor Dubin de la escuela de negocios “Instituto de Empresas” en Madrid -España, existen dos tipos de decisiones que diferencian la dinámica del entorno del mercado y del no mercado. En la primera, las decisiones se toman por unanimidad, y en el entorno del no mercado se dan por conformidad. Esto quiere decir que, cuando se toman las decisiones de conformidad no únicamente se consideran los intereses de las variables cercanas a la operación de la empresa, sino que se considera que las operaciones pueden afectar a toda la población, sociedad, medioambiente. 

Tomar entonces una decisión de conformidad considera: la tecnología y tendencias, crecimiento de la sociedad y sus consecuencias, regulación, globalización, dinámicas culturales, sociales, etc. 

En algunas pruebas realizadas en diferentes sectores económicos, se ha podido ver cómo el dicho “la unión hace la fuerza” se hace factible. Un ejemplo claro, es como si una empresa quiere lograr un cambio significativo en la sociedad su fuerza y brazo político para realizar un cambio que impacte de forma positiva, no será el mismo, si realiza su propuesta mediante el acompañamiento de otras empresas de su sector e incluso de otros sectores que puedan tener interés y colaborar. No será entonces lo mismo la negociación y la fuerza de una empresa sola, que de un gremio o asociación de varias empresas. El tema es que las propuestas se realicen por un bien común en el que se incluyan las variables sociales, ambientales y éticas. 

Podemos decir que en la esencia de los negocios está el crear prosperidad para la sociedad, por lo tanto, la creación de valor compartido. 

Se entiende así que, se quiera o no, todas las corporaciones y/o empresas son de alguna forma “políticas”, en el sentido más amplio de la palabra política. Y esto no es ni bueno ni malo en sí mismo. Lo importante es que sea entendido para, en el entorno, poder hacer cambios significativos importantes que logren que todos lleguemos a un nivel más alto de conciencia. Una conciencia que, al dejar de pensar en tomar decisiones a corto plazo, que pueden ser excelentes en un instante para la empresa, pueda empezar a tomar las decisiones pensando en el largo plazo, que puedan ser extraordinarias decisiones para la empresa y también para la sociedad en su conjunto, en donde se encuentran todos los actores del mercado. Así que conocer el entorno de no mercado hace que se impacte de forma positiva el negocio y su ecosistema social.