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Rescate revisado

El 25 de marco los líderes de la Unión Europea y de la nación isleña de Chipre aceptaron un paquete de rescate, luego del rechazo del Parlamento del país de una propuesta anterior sumamente controvertida, una semana antes.

Chipre desde hace mucho ha servido como paraíso fiscal en el exterior para individuos y corporaciones ricas, con un sector bancario siete veces más grande que el PIB de la nación, pero la solvencia de sus dos bancos más grandes recientemente fue puesta en peligro por un descuento de deuda en Grecia y un mercado de viviendas en colapso.

El paquete original de rescate, anunciado el 16 de marzo, hubiera requerido un impuesto de al menos 6,7% en todos los depósitos en bancos chipriotas, incumpliendo la garantía hecha por el programa de seguro de depósitos de la Unión Europea, que asegura todos los depósitos por hasta 100.000 euros. La propuesta se topó con indignación en Chipre y la Unión Europea, y generó preocupaciones en el sentido de que una pérdida de confianza en el seguro de depósitos bancarios pudiera llevar a pánico en otras naciones europeas en problemas. Luego que el Parlamento chipriota rechazara los términos del rescate, se redactó un nuevo paquete donde el impuesto estaría limitado a los dos bancos más grandes del país y a depósitos superiores a 100.000 euros, conservando la garantía del seguro de depósito. Sin embargo, algunos clientes con cuentas grandes en eso dos bancos podrían perder hasta 40% de sus depósitos.
 
“La pregunta siempre fue quién se quedaría con la papa caliente”, escribió Neil Irwin, de The Washington Post, en reacción al acuerdo del 25 de marzo. “Los contribuyentes chipriotas, Alemania y las demás naciones más fuertes de Europa o los ahorradores con grandes cuentas en bancos chipriotas… La respuesta, abrumadoramente, ha resultado ser la última”.