Analistas

Los republicanos se enfurecen más, conforme mejora el ‘Obamacare’

HealthCare.gov está funcionando mucho mejor. No está funcionando tan bien como, digamos, Amazon.com, pero recuerde que el gobierno principalmente está intentando dar dinero a la gente, concretamente seguro subsidiado, en lugar de venderle algo, así que no tiene que igualar de inmediato el desempeño comercial.Sigue habiendo problemas graves con el proceso final; la entrega de información a las aseguradoras. Pero el sitio ya no es el hazmerreír, va a mejorar y mucha gente se va a registrar antes que termine el periodo de alistamiento, el 31 de marzo.

En pocas palabras, la crisis se ha acabado, para el Presidente Obama y para los demócratas. Apenas está empezando para los republicanos, quienes no podrán abandonar la noción de que el programa es un escándalo criminal, y que turbas con horcas marcharán a la Casa Blanca si tan sólo pueden encontrar las palabras correctas. Intentarán de todo. Sostendrán interminables audiencias; harán que los sospechosos de siempre publiquen muchas columnas de opinión. Tal vez logren que “60 Minutos” haga un informe que deba ser retractado.

Y sí, tal vez los republicanos ganen algunos asientos en las elecciones intermedias, aunque están muy lejos. Pero la reforma a la salud, casi seguro, ha pasado lo peor.

Realidades inaceptables
El otro día me encontré saliendo con otras personalidades liberales semipúblicas (sí, bebimos vino blanco) y la conversación se enfocó en la correspondencia de odio; específicamente, en qué temas generan las efusiones más histéricas. Temas que a menudo surgen para los demás no son de mi departamento, como los derechos reproductivos. Pero para mí, son dos cosas: la atención médica y la política monetaria.

La histeria por el Obamacare está bien documentada, por supuesto; un artículo reciente en Internet de Sahil Kapur en Talking Points Memo sobre “Obamacare McCarthyism” (la purga instantánea de cualquier republicano que presente cualquier indicio de acuerdo con la ley de la tierra) está recibiendo mucha atención bien ganada.

Una cosa que el Sr. Kapur no enfatizó, empero, es lo que veomucho en mi bandeja de entrada (y en mi lectura): la furiosa insistencia en que es imposible que funcione algo que se parezca a una cobertura médica garantizada por el gobierno.

Es una creencia curiosa, dado el hecho de que todos los demás países avanzados tienen dicha garantía, y que desde hace 45 años Estados Unidos tiene un sistema de pagador único para personas de edad avanzada que ha funcionado bastante bien todo este tiempo.

Pero nada enfurece más a esta gente que la sugerencia de que el Obamacare de hecho demuestre ser operable.

Y va a empeorar. Durante dos meses, gracias al fallido lanzamiento de las páginas de Internet, sus engaños parecieron confirmados por la realidad. Sin embargo, ahora que las cosas están mejorando, ya podemos ver cómo aumenta la ira. Supuestamente no debería ser así; por tanto, no puede ser así. Si, tal como parece ahora, las metas de registro del Obamacare más o menos se alcanzan para el 2015, y si los costos siguen razonables, eso no será aceptado; habrá enfurecidas acusaciones de que todo es mentira.

Como lo dije, el otro tema que produce este tipo de negación enfurecida es la política monetaria.

Hay mucha gente de la derecha que sabe, que simplemente sabe, que la Reserva Federal está devaluando el dólar y creando inflación descontrolada. Esta creencia no parece haber sido mellada por todos estos cinco años de pronósticos fallidos sobre la llegada de inflación, justo a la vuelta de la esquina.

En ambos frentes, el servicio médico y la inflación, la conclusión obvia es que hay un gran número de personas que encuentran simplemente inaceptable la realidad, la realidad de que los gobiernos de hecho son muy buenos para proveer seguro médico, o que el dinero fiduciario puede ser una herramienta útil de manejo económico en lugar del camino al desastre socialista. Pienso que en ambos casos tiene que ver con su deseo subyacente de ver los resultados del mercado como imperativos morales.

Y supongo que siempre ha habido gente así. Lo nuevo es que en estos días controlan uno de nuestros dos partidos políticos importantes.