Y Venezuela es el laboratorio perfecto: una economía ya dolarizada, banca débil, alta adopción cripto y cero confianza en la moneda local (la inflación interanual a marzo de 2026 va en 649,5%)
El mundo parece insensible a este fenómeno y, mientras la comida se desperdicia en los países ricos y en los estratos altos de la población, vemos pasivamente cómo mueren niños y adultos mayores
En el corto plazo, el modelo norteamericano gana velocidad e influencia en su política industrial. En el largo plazo, el europeo intenta sentar las bases normativas y éticas del futuro