El comportamiento estuvo impulsado, en primer lugar, por el crecimiento anual de 10% en las actividades de Administración pública, Educación y Actividades de salud humana
Las pérdidas económicas directas rondan $30 billones, de los cuales $24,5 billones corresponden a edificaciones y $5,5 billones a infraestructura, equivalentes a 1,6% del PIB