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ANALISTAS 22/08/2026

¿Cuánto cuesta la salud en Colombia? La nota técnica es clave

Wilson Cubides
Director Ejecutivo de la Liga Colombiana Contra el Cáncer

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La crisis actual del sistema de salud colombiano tiene múltiples perspectivas; la que más ha golpeado a todos los actores, como gobierno, EPS, IPS, proveedores y pacientes con sus familias, es la crisis económica del sector, que hoy obliga a preguntarnos por su sostenibilidad.

En este contexto, uno de los grandes debates se concentra en la suficiencia de la UPC (Unidad de Pago por Capitación) y en si la información y las metodologías utilizadas para su actualización permiten reflejar las necesidades y los costos reales del sistema.

Una de las herramientas más precisas que pueden apoyar este análisis y la toma de decisiones para la sostenibilidad del sistema de salud es la nota técnica, un concepto que tiene mucho de técnica, pero también de lógica: antes de discutir cuánto dinero necesita el sistema, debemos saber cuánto cuesta realmente atender a los colombianos. La nota técnica es precisamente un instrumento para administrar y anticipar los riesgos del sector, y para cumplir con este propósito se deberían contemplar, como mínimo, los siguientes elementos:

1. Los datos demográficos de la población: número de habitantes, género, grupos etarios, etnia y distribución geográfica.

2. Información epidemiológica: estadísticas sobre enfermedades, prevalencias y causas de muerte en la población.

3. Guías de práctica clínica: procesos y procedimientos de atención para las diferentes patologías.

4. La frecuencia de uso de los servicios: cuántas veces los pacientes utilizan cada servicio durante un periodo determinado.

5. El costo, gasto y tarifa de cada servicio, basados en valores reales y razonables, superando referencias tarifarias que ya no necesariamente reflejan la realidad actual del sector.

6. El peso porcentual de los costos y gastos como egresos frente a los ingresos.

7. Información anexa para comprender y proyectar el comportamiento financiero y epidemiológico del sistema.

Si todos estos datos se relacionan mediante modelos y fórmulas matemáticas, podremos acercarnos con mucha mayor precisión a una respuesta que hoy resulta fundamental: ¿cuánto dinero necesita Colombia para sostener la atención de sus pacientes? Esta información, además, debe incorporar datos históricos que permitan establecer tendencias y promedios de variación, pero también proyectarse periódicamente, y no debe ser un secreto: debe ser consensuada. El Ministerio de Salud debe dar la nota técnica base para el sistema, alineada con los demás actores (EPS, IPS, proveedores); solo así será posible presupuestar con mayor certeza la sostenibilidad del sistema.

Desconocer estos datos y el valor real de la nota técnica propicia que contratos como pagos globales prospectivos, capitación o paquetes, entre otros, cuyos valores actualmente no cubren los costos reales de los insumos, el talento humano y otros, destruyan la caja institucional con deudas a proveedores y otros terceros.

La sostenibilidad del sistema no se logrará represando servicios ni improvisando. Se conseguirá cuando ministerio, EPS e IPS hablen el mismo idioma financiero y epidemiológico. Estructurar y aplicar la nota técnica de manera transparente y consensuada es la vía para asegurar que cada peso invertido se transforme en bienestar constante para los colombianos.

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