¿Y si les dijera que muchos de ustedes ya se convirtieron en eso que tanto temían: un millennial? No se asusten, primero desbaratemos prejuicios. Los millennials no son los típicos perezosos, inconformistas, melancólicos vitales y faltos de compromiso como muchos “yupis” productivos han creído. Al contrario, esta generación es la que en medio de la pandemia los ha mantenido a flote. Les voy a enumerar siete recursos o formas de vivir a lo millennial que han permitido la supervivencia.

1. El teletrabajo: “que los millennials no quieren atarse a una oficina que prefieren trabajar desde casa…”, eso que sonaba a recriminación, ahora es una realidad que se impone. Descubrimos el trabajo en casa y resultó que ni es tan fácil como pensábamos ni somos tan improductivos. Solo en Colombia el teletrabajo creció 287% y más de una empresa seguirá con el modelo y los beneficios que esto trae: menos gastos en oficinas, tiempo en desplazamiento o auxilios de transporte.

2. Estudio virtual: Las clases virtuales han incrementado 40%. Aunque en Colombia más bien ha sido como aprender a los golpes, la esperanza es que, después de migrar a lo digital y con los 77.000 computadores adicionales que prometió el Gobierno, quedemos a un paso de la educación de calidad.

3. Telemedicina: antes conseguir una cita médica nos enfermaba más. Ahora resulta que una consulta por videollamada es rápida, efectiva e incluso gratuita. Claro, es a costa de no sobrecargar el sistema por el Covid-19, pero muchos que necesiten diagnósticos sencillos o queden con la paranoia de que podrían infectarse en un hospital, optarán por la llamada telefónica.

4. Economías colaborativas: acá hay desde redes de contactos que suplen necesidades en un mundo desconectado, hasta los crowdfunding que financian iniciativas contra el virus. Pero lo que se repite son personalidades que ahora donan su trabajo o capacitan gratis: conciertos sin ninguna barrera, clases de cocina, entrenamientos y hasta coach y asesorías espirituales.

5. Emprendedores: empujados por la crisis económica, millones de ciudadanos se están poniendo ese chip con el que los millennials nacieron: es mejor ser jefe que empleado. Aunque muchos independientes están igualmente afectados hay algo que los diferencia: tienen menos miedo al futuro y al qué será de ellos. Los emprendedores saben cómo comenzar de cero y ahora tienen el “know how”. Los empleados y desempleados ahora quieren aprender.

6. Conciencia ambiental: ver delfines en Santa Marta, canguros en Sídney o la postal del Himalaya sin contaminación, nos enseñó una realidad que habíamos olvidado: esa donde cabe la naturaleza. No voy a ser tan optimista para pensar que todos se enamoraron de ella, pero sí que ahora consideran coexistir con el ambiente y no imponerse sobre él.

7. Hiperconectividad: El uso de redes sociales ha aumentado un 55%. Hemos pasado de la llamada a la videollamada y nos hemos reunido masivamente a través de apps. La tecnología, a la que antes acusaban de desconectarnos, se convirtió en la única alternativa para comunicarnos. Prueba de que hay más nativos digitales podrías ser tú, que a esta hora lees una columna desde tu celular a través de un vínculo en twitter o, en el caso más conservador, en un computador. Así que bienvenidos a la “millennialidad”.