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Tribuna Empresarial 02/08/2021

Aportando valor a la gestión del sistema de salud

María Julieta Castañeda
Presidente de Johnson & Johnson Medical Devices, Región Norte Latam

Así como en las últimas décadas la medicina basada en la evidencia ha sido una referencia constante en la actividad de los profesionales de la salud, en los últimos tiempos en los sistemas de salud ha surgido con fuerza la atención basada en valor. ¿En qué consiste este concepto? En la necesidad de mejorar el desempeño en la atención en salud, promoviendo resultados clínicos óptimos, mejorando la experiencia del paciente y reduciendo los costos. Si bien cada vez más países e instituciones están siguiendo este modelo, no está siendo aplicado de manera eficaz en casi ninguna parte del mundo.

Pero algo es claro: este gran esfuerzo para aumentar valor debe ser un trabajo conjunto entre el gobierno, aseguradores, instituciones prestadoras de servicio, profesionales de la salud y el sector privado.

Según el profesor de Harvard Business School, Michael E. Porter, en su libro «Redefining Health Care» publicado en 2006, los sistemas de salud tienen una gran falla: están poco centrados en las necesidades de los pacientes y existe una ausencia de información sobre calidad y resultados; por lo tanto, mantienen una calidad precaria que lleva a que la salud de las personas empeore y los costos suban.

Especialmente en un contexto como el actual, es fundamental amplificar el llamado a que todos los sistemas de salud y cada uno de los actores que hacen parte de él centren sus esfuerzos en lograr un alto valor para los pacientes convirtiéndolos en el foco y eje central de todas sus acciones. Para ello, es necesario que el valor de la atención en la salud se mida por los resultados logrados, no por el volumen de los servicios entregados. Debemos enfocar nuestros esfuerzos en términos de efectividad y en la satisfacción de las personas a las que atendemos y cuidamos.

Esto se traduce en ir más allá del producto. Significa cuestionar si el paciente presentó los resultados esperados aún fuera del ámbito hospitalario, si se mitigaron los riesgos de la atención, si mejoró su calidad de vida. Lo anterior, requiere implementar iniciativas basadas en valor que contribuyan a reducir complicaciones, estancias hospitalarias, readmisiones, mejorar la experiencia del paciente y su cuidador y disminuir la ineficiencia en los procesos impactando los costos de la atención.

Un ejemplo claro de que esto es posible son los centros de excelencia o centros de cuidado clínico, los cuales contribuyen a demostrar el valor de la atención recibida porque de manera sistemática evalúan sus resultados clínicos comparándolos con los mejores de la literatura. Aportan así a mejorar la experiencia del paciente y su familia, a unos costos razonables, a través de un equipo interdisciplinario de profesionales que se ha especializado en un grupo muy pequeño de enfermedades o procedimientos quirúrgicos.

Otro ejemplo es algo que también aplicamos en compañías como la nuestra (Johnson & Johnson) y son los modelos de pago basados en valor, como riesgo compartido, con el objetivo de garantizar la promesa de valor de las tecnologías y productos que desde las empresas ofrecemos a los actores del sistema de salud.

Es claro que los esfuerzos de todos los actores clave de este sector deben enfocarse en primera medida en una atención centrada en el paciente, con un enfoque centrado en el resultado clínico y que contribuya a la eficiencia del sistema. Si desde el inicio ponemos al paciente en el centro y sus resultados son la razón de ser, el desarrollo de cualquier estrategia sería más fluida para este sector.

Contribuir a implementar iniciativas con modelos de atención basada en valor para mejorar los resultados en la atención, generar información para la toma de decisiones e implementar modelos de pago basados en valor, son el aporte que desde la industria hacemos a los sistemas de salud. Mejoramos los costos y liberamos cargas económicas a través de soluciones integrales, a largo plazo y que resuelven y atienden las necesidades de los pacientes. Así, contribuimos a la conformación de un mundo más saludable y de un sistema más sostenible para todos.