MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
Señoras y señores congresistas electos: el 8 de marzo el país les entregó la potestad de ser puente o peaje al bienestar del país. Con cada voto, cada ponencia y cada artículo de ley pueden abrir el camino a la prosperidad (más empleo, más inversión, más oportunidades) o, por el contrario, ser la traba, la frustración, el atraso prolongado, la pobreza permanente. En Colombia, la libertad económica también se decide en el Capitolio y el periodo 2022-2026 lo dejó claro.
El Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga aporta evidencia con fuentes legislativas oficiales: revisó 17 proyectos clave y midió 32 variables en cinco frentes, desde tributación y tamaño del gobierno hasta intervención en mercados y empleo, con un balance contundente: la Cámara y el Senado restringieron parcialmente la libertad económica.
Dicho en sencillo: se sumó más intervención y regulación de la necesaria, limitando iniciativa privada, competencia y autonomía ciudadana.
Y lo más revelador es que el problema no fue falta de actividad, sino falta de rumbo. Entre agosto de 2022 y diciembre de 2025 se sancionaron 295 leyes, pasamos de 65 en 2023 a 120 en 2025. Se legisló con velocidad, pero no siempre con brújula. Además, 12 de los 17 proyectos evaluados tuvieron restricción severa y cuatro terminaron siendo ley (reforma tributaria 2022, pensional 2024, laboral 2025 y la de pequeños y medianos productores agropecuarios 2025).
Solo uno superó 61 puntos, el de plataformas digitales de transporte (64). Si el termómetro de la eficiencia marca fiebre, no se abandona al enfermo, se ajusta el tratamiento.
Por eso, esta carta que les dirijo como ciudadana es una recomendación práctica para que su Congreso sí sea puente para el bienestar de los colombianos y garantice la libertad económica, reduzca las barreras, las medidas temporales, las contribuciones corrientes, para que antes de crear un impuesto, un permiso, una contribución, una nueva entidad, se hagan estas tres preguntas: ¿esto baja costos y abre oportunidades o crea barreras? ¿protege derechos -propiedad, contratos, igualdad ante la ley- o castiga al que cumple? ¿estimula competencia e innovación o reparte privilegios?
Si no hay evidencia para responder, no aprueben “por intuición”. La buena política pública se prueba, se mide y se corrige. Y hay un punto de forma que es de fondo: es necesario bajarle al “pupitrazo” y subirle a la deliberación. En 5 de los 17 proyectos, la aprobación en plenaria fue por votación ordinaria no nominal, sin registro individual de voto.
Sin registro no hay trazabilidad, sin trazabilidad no hay responsabilidad, sin responsabilidad se erosiona la confianza que sostiene inversión y crecimiento. Ustedes pueden cambiar eso desde el primer día con votaciones nominales en todo lo que toque empleo, impuestos, pensiones, salud, crédito, competencia y regulación.
Congresistas: ustedes son de enorme relevancia para el país, para el sector productivo, para el bienestar de los ciudadanos, para que su poder produzca menos disculpas y mejores reglas. Si al final de su periodo un emprendedor tarda menos en abrir su negocio, un trabajador encuentra más opciones formales y una familia puede ahorrar sin sobresaltos, ustedes habrán hecho patria. Si no, habrán hecho papel. Y papel, en Colombia, tenemos de sobra.
La falta de pertinencia educativa y el advenimiento de IA han frenado esas ganancias salariales de los universitarios; y los efectos del calentamiento global están restringiendo el acceso de la clase media a los seguros de vivienda
La reducción de la jornada laboral no se ha visto complementada con educación continua, de efectos posibles ulteriores en ingresos y estabilidad laboral
Es un pilar estructural del Estado social de derecho. Equiparar a las IES privadas con empresas cuyo fin primordial es la rentabilidad desconoce su régimen jurídico y su realidad operativa