Analistas

Autopsia de mis columnas

Revisando las columnas en que me he aventurado en los últimos cuatro años, me propuse revisar los comentarios que me he permitido hacer, escribiendo por primera vez en primera persona. El propósito de este ejercicio, lejos de ganar indulgencias, está en descubrir tendencias con el fin de intentar armar una visión del futuro que se avecina en 2018.

Como primera conclusión de la autopsia de mis escritos está el poco caso que los tomadores de decisión actuales, sobre todo los funcionarios públicos, hacen de las sugerencias que emito. Es posible que la ilusión de que los tomadores de decisión están orientados a maximizar el bienestar de sus instituciones me haya llevado a equivocarme, o que, alternativamente, mis recomendaciones hayan sido sencillamente desenfocadas e inconvenientes. El lector será el juez.

Las sugerencias realizadas al Ministerio de Hacienda de ahorrar en tiempos de vacas gordas, en gasto y no en inversión, con el fin de pasar el invierno económico sin mayores dificultades y, la recomendación a las empresas de telecomunicaciones de enfocarse en su atención al cliente para mantener los márgenes, fueron ignoradas y las consecuencias nefastas se han materializado en el bajo crecimiento de la economía y la salud de las telcos que operan en el país. Seguramente, estos comportamientos no se modificarán y las tendencias negativas se consolidarán en 2018.

La acusación de Santos a los empresarios en 2015 de ser pesimistas resultó dándole la razón a los empresarios, así como la columna del mismo año que advirtió, mucho antes del escándalo de Odebrecht, sobre la dificultad de cerrar financieramente las 4G. El Estado aún no ha iniciado el proceso de venta de sus participaciones en empresas no rentables ni estratégicas como Colombia Telecomunicaciones, para mejorar su salud financiera y facilitar su iniciación.

Bogotá, tal como sugerido en septiembre 2015, eligió un alcalde gerente que, a pesar de haber tenido varios aciertos, se equivocó, advertido por una columna, en la forma cómo enfocó la enajenación de la ETB, y hoy el proceso está hoy congelado a la espera de una decisión judicial. El metro finalmente arrancó con un cuidado especial por los recursos públicos, mientras que el gobierno aún no impulsa una reforma pensional con un descuido especial por los recursos públicos y la equidad. Sobre el escándalo Reficar, las recomendaciones a los organismos de control de tomar una decisión rápida y de frente al país se ven hoy empañados por la solicitud de traducir todos los expedientes al inglés y, la sorprendente decisión de la Procuraduría de ponerse del lado de los funcionarios acusados del desfalco más grande de la historia de Colombia.

En el frente de la paz, mis aseveraciones sobre la falta de preparación y rigor del Gobierno para garantizar el cumplimiento de lo acordado y, las advertencias sobre la explosión del desastre medioambiental minero predichos resultaron justificados, así como el incremento desproporcionado del negocio del narcotráfico y su impacto sobre la tasa de cambio.

Si le creemos al pasado, 2018 tendrá una etapa en que el Gobierno seguirá actuando de manera opuesta a las sugerencias aquí emitidas y concentrado en sus metas políticas por encima del bienestar económico, y, una segunda etapa que dependerá de qué tan populista sea el ganador de las presidenciales. Entre menos, mejor.