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Los 10 grandes retos para el Plan Decenal de Educación

El Plan Nacional Decenal de Educación 2016-2026 está en cocción. Además de una fuerte participación por plataforma digital y en regiones, la comisión académica integrada por 35 expertos de larga trayectoria, definieron los 10 grandes desafíos del sector para los próximos 10 años.
Dos claves de lectura permiten comprender su intencionalidad. De una parte, se evidencia una gran frustración nacional, no obstante todos los avances logrados en cobertura y calidad, “la educación no consigue generar los impactos profundos y estructurales que requiere nuestra sociedad”. Y por otro lado, que el gasto en educación llega solamente a 4,5% del PIB, mientras que la meta era de 7%.
Se proponen cinco principios orientadores: que el plan sirva para construir la paz; que esté centrado en el desarrollo humano; que sirva para reducir la inequidad en la sociedad colombiana y la brecha entre regiones; que propenda por una participación de toda la sociedad; y que la sociedad sea como un todo educadora.
Estos son los 10 retos:
Regular y precisar el alcance del derecho a la educación. Es fundamental hacerlo, para orientar la política pública que asegure una educación gratuita y de calidad para todos los colombianos.
La construcción de un sistema educativo articulado, participativo, descentralizado y con mecanismos eficaces de concertación. Es fundamental para conseguir la cobertura deseada y asegurar la pluralidad en democracia, que haya una participación pública y privada en la educación.
El establecimiento de lineamientos curriculares generales, pertinentes y flexibles. En esto debemos pasar del exceso de reglamentación a unas orientaciones muchos más flexibles e inspiradoras que dan posibilidad para una educación mucho más contextual en clave de autonomía.
La construcción de una política pública para la formación de educadores. Como dice la comisión: “Un sistema educativo llega hasta donde llegan sus docentes”. El Consejo Privado de Competitividad hace algunos años mostró cómo la calidad de la educación está íntimamente ligada con la calidad de sus docentes. En la actualidad, hay docentes en las universidades cursando maestrías financiados por el Estado, este esfuerzo hay que multiplicarlo.
Impulsar una educación que transforme el paradigma que ha dominado la educación hasta el momento. Pasar del paradigma de transmisión de información, hacia uno más dinámico que busque el desarrollo humano integral. Y que abra los ojos a un mundo globalizado.
Impulsar el uso pertinente, pedagógico y generalizado de las nuevas y diversas tecnologías para apoyar la enseñanza, la construcción de conocimiento, el aprendizaje, la investigación y la innovación, fortaleciendo el desarrollo para la vida. No se trata solamente de conectividad, es la integración de TICS en el proceso de enseñanza aprendizaje.
Construir una sociedad en paz sobre una base de equidad, inclusión, respeto a la ética y equidad de género. La convivencia es uno de los lunares más grandes de nuestros colegios. Además, es necesario tener presente el componente familiar.
Dar prioridad al desarrollo de la población rural a partir de la educación. La brecha ciudad-campo se abre y en el fondo está el sistema educativo de las zonas rurales. Experiencias como la de Educapaz en escuelas del sur del Tolima son iluminantes.
La importancia otorgada por el Estado a la educación se medirá por la participación del gasto educativo en el PIB y en el gasto del Gobierno, en todos sus niveles administrativos. Hay que asegurar un propósito nacional en agenda pública del presupuesto para educación.
Finalmente, fomentar la investigación que lleve a la generación de conocimiento en todos los niveles de la educación. Sin investigación, no tendremos edificada nuestra educación sobre roca firme.
La cocción no termina. Los empresarios deben hacerle un seguimiento a este Plan, pues buena parte del futuro de la Nación se juega en la educación.