.
Analistas 25/08/2026

El peligro del espejo retrovisor

Luis Felipe Gómez Restrepo
Profesor Universidad Javeriana Cali

El gobierno nacional presentó su “libro de la verdad”, un catálogo de decisiones que considera erróneas o gravemente inconvenientes del gobierno anterior. La intención declarada es hacer memoria y rendir cuentas. Hasta ahí, nada que objetar: toda administración tiene derecho, incluso el deber, de explicar por qué hace las cosas distinto a su antecesora. El problema no es mirar hacia atrás. El problema es conducir el país mirando solo por el retrovisor. En el fondo también se trata de «tolerancia mutua» y el respeto por la legitimidad política de la oposición.

Seamos claros: si hay delitos, prevaricatos, corrupción o daños graves al patrimonio público, que se denuncien, que investiguen la Fiscalía y la Contraloría, y que la justicia castigue a los responsables. Eso no es revanchismo, es Estado de derecho. Lo preocupante es cuando la crítica al pasado se convierte en la única narrativa de gobierno, en el combustible permanente de la legitimidad presente. Un gobierno que necesita recordarle cada semana lo malo que fue el anterior, probablemente tiene poco que mostrar de lo suyo.
Aquí conviene mirar a Argentina, espejo más cercano.

Cada alternancia entre kirchnerismo y gobiernos contrarios trae una ronda de causas contra el saliente: Cristina Fernández, investigada y condenada bajo Macri; Macri, investigado bajo Alberto Fernández; Milei, reabriendo expedientes kirchneristas. Cada bando acusa al otro de “lawfare”, acrónimo de law + warfare: el uso estratégico del sistema judicial como arma política. El resultado, décadas después, es “la grieta”: una sociedad partida que no logra futuro compartido porque cada ciclo reabre las heridas del anterior. Argentina no es un ejemplo a seguir; es la advertencia de a dónde conduce el retrovisor.

España ofrece el contraste. La alternancia Psoe-PP desde 1982 no ha estado exenta de diferencias ideológicas profundas, pero ningún gobierno entrante ha necesitado un catálogo oficial de los errores del predecesor para legitimarse. Los cambios de política se debaten en el Congreso, no se instrumentalizan como relato fundacional. Ha habido diferencias ásperas sobre memoria histórica, pero la continuidad del Estado ha primado sobre gobernar mirando solo hacia atrás.

Colombia enfrenta hoy sus propios desafíos. El país necesita un gobierno que compare su gestión con las necesidades de hoy, no con los errores de quienes ya se fueron.
El politólogo Steven Levitsky, coautor de “Cómo mueren las democracias”, sostiene que estas no sobreviven solo por sus reglas escritas, sino por dos normas informales: la tolerancia mutua, tratar al adversario como rival legítimo y no como enemigo a destruir; y la moderación institucional, no agotar cada herramienta legal disponible contra el rival solo porque la ley lo permite. Cuando un gobierno abandona esas normas, advierte, la democracia puede seguir en pie sobre el papel, pero se erosiona por dentro. La alternancia es indispensable; cobrarle facturas al antecesor en cada relevo, no.

Colombia no necesita más revanchismo político, venga de donde venga. Necesita gobiernos capaces de mirar el retrovisor lo justo y necesario.

Conozca los beneficios exclusivos para
nuestros suscriptores

ACCEDA YA SUSCRÍBASE YA

MÁS DE ANALISTAS

ÚLTIMO ANÁLISIS 24/08/2026

Entendimiento Banco de la República y MinHacienda

Todo este favorable esquema de manejo monetario y cambiario del BR contribuye a un “buen entente” con la nueva Administración Adle-Restrepo

ÚLTIMO ANÁLISIS 22/08/2026

Si lo nombran ministro, embajador o lo que sea, tenga en cuenta…

No piense como Maquiavelo, que consideraba que “la percepción de la reputación es más importante que la realidad misma”. La probidad no es un accesorio, es un hecho del que otros, no usted, dan fe

ÚLTIMO ANÁLISIS 25/08/2026

El Tigre doma al Leviatán

Convertir Ecopetrol en la primera empresa verdaderamente pública del mundo le devuelve a los ciudadanos lo que generaciones de políticos han tratado como suyo