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ANALISTAS 25/02/2026

Cees Nooteboom

Louis Kleyn
Analista

El escritor neerlandés Cees Nooteboom falleció el pasado 11 de febrero, a los 92 años, en Menorca. Nacido en La Haya en 1933, fue un permanente candidato al Premio Nobel de Literatura desde los años 90. Visitó Colombia en numerosas ocasiones: estuvo en el Hay Festival de Cartagena en 2014 y 2015, dio conferencias en la Casa de Poesía Silva y tuvo un papel protagónico en la Feria del Libro de Bogotá de 2016, donde Holanda (ahora oficialmente Reino de los Países Bajos) fue el invitado especial.

Nooteboom fue uno de los últimos escritores europeos expuestos directamente a la Segunda Guerra Mundial, lo cual se refleja en su visión del mundo y en su obra en general. En Holanda su prestigio no está a la altura del de los llamados “tres grandes del s. XX”, considerados más profundos y más holandeses: Gerard van het Reve (Ámsterdam, 1923-2007), Harry Mulisch (Haarlem, 1927-Ámsterdam, 2010) y W. F. Hermans (Ámsterdam, 1921-1995). Reve, recordado sobre todo por su novela de escepticismo adolescente Las tardes (1947), era abiertamente homosexual, controversial, pesimista y poco conocido fuera de su patria. Mulisch, famoso por novelas como El asalto (1982), cuya versión fílmica (1986) obtuvo el Óscar a mejor película extranjera, Siegfried (2001) y su obra maestra El descubrimiento del cielo (1992), fue un consumado relator.

El padre de Nooteboom murió el 3 de marzo de 1945, en una tragedia muy presente hasta hoy, cuando aviones ingleses bombardearon equivocadamente el barrio Bezuidenhout, en La Haya, en vez de atacar las plataformas de lanzamiento de los cohetes V-2 en Benoordenhout, donde se habían instalado los altos jerarcas nazis. La madre de Nooteboom, católica, se mudó primero a Tilburg y luego a Eindhoven, donde el joven Cees recibió una completa educación clásica en un liceo de padres agustinianos, sobre la cual alguna vez comentó: “Sin griego ni latín no podría imaginarme mi vida, hubiese sido otra persona”.

Hispanista desde joven, su castellano era totalmente fluido; decía que España era su segunda patria y viajaba a Menorca desde los años 60. Fue, de lejos, el escritor neerlandés contemporáneo más leído y conocido en España y Latinoamérica. En Alemania alcanzó también un gran éxito después de que Marcel Reich-Ranicki (1920-2013), el juez supremo de la literatura germana de la posguerra, célebre por su crítica implacable, lo aclamara en 1993.

Nooteboom obtuvo, entre muchos premios, el Constantijn Huygens (1992), el Austriaco de Literatura Europea (2003), el P. C. Hooft (2004) y el Premio de las Letras Neerlandesas (2009). Su bibliografía incluye Felipe y los otros (1955), Los muertos buscan casa (1956), Rituales (1980), La historia siguiente (1991) y El desvío a Santiago (1992). En El día de todas las almas (1998), una de sus voces suelta esta apreciación sobre los humanos: “Vosotros sois mortales, pero el hecho de que ese único cerebro mínimo pueda reflexionar sobre la eternidad o sobre el pasado, y que, precisamente por eso, con el espacio limitado y el tiempo limitado que se os ha dado podáis conquistar una inmensidad de espacio y tiempo, resulta un enigma”.

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