sábado, 21 de diciembre de 2019

Más columnas de este autor Juan Francisco Muñoz

El inicio de esta década estuvo marcado por las secuelas de una recesión mundial y el pánico generalizado por la gripa pandémica A(H1N1), lo cual generó gran incertidumbre en el sector de los viajes. Sin embargo, para finales de 2010 la mayoría de los destinos presentaban un crecimiento significativo que no se ha detenido. En la actualidad el turismo representa cerca del 10% del PIB mundial y proporciona un poco más de uno de cada 10 empleos en todo el mundo, según la Organización Mundial del Turismo.

Para Colombia la situación no ha sido diferente. En los últimos años el país ha llegado a cifras históricas. Es tan importante este sector para la economía nacional que hoy en día es el segundo renglón después del petróleo y sigue siendo punta de lanza del crecimiento económico del país para los próximos años.

Gracias esta posición que hoy en día ocupa el turismo en la economía mundial, muchas tendencias han surgido con el fin de ayudar a que el sector tenga un mejor desarrollo y esté a la altura de las demandas de los consumidores.
Un primer factor ha sido la preocupación sobre la sostenibilidad, es así como hemos presenciado amplios debates sobre el impacto de los viajes en la huella de carbono. Esto impulsó un movimiento entre los viajeros que buscan ser más conscientes sobre la huella que dejan en el ecosistema. Según una encuesta de Booking.com, el 71% de los viajeros piensa que las empresas de viajes deberían ofrecer opciones más sostenibles.

Hace solo un par de años se llevó a cabo la Cumbre Mundial de Turismo Sostenible donde el sector se comprometió a impulsar propuestas que ayuden a la preservación del medio ambiente.

Por otro lado, mientras el turismo pasa por uno de sus mejores momentos, estar en el top de las listas es clave para el marketing de nuestro país y el desarrollo de los diferentes destinos que tenemos en Colombia. La mejor forma de lograrlo es mediante el uso de herramientas inteligentes como el Big Data que permiten saber cuándo, cómo y qué están buscando los viajeros. Por ejemplo, desde 2017 Procolombia utiliza herramientas de Business Intelligence para tener datos clave sobre qué están buscando los viajeros para generar ofertas acertadas.

Por último, la seguridad, rapidez, eficiencia de los aeropuertos ha sido un tema muy discutido en la última década. La forma como estos lugares interactúan con sus viajeros se está transformado porque las personas viajan cada vez más y necesitan agilizar los procesos y exigen experiencias positivas.

El Aeropuerto El Dorado trajo a nuestro país a Kate, un robot de inteligencia artificial y geolocalización integrado que se moviliza fácilmente por las diferentes zonas de la terminal aérea en donde se requieren servicios adicionales de registro. Además, incluyó su sistema de biometría en las zonas de inmigración que funciona a partir del reconocimiento del iris del viajero. Estas soluciones ayudan a disminuir las filas de espera y además garantizan mejor seguridad al tener un sistema global de reconocimiento que alerta en caso de errores en los datos. Además, algunas aerolíneas están implementado la biometría para acelerar el proceso de embarque lo que genera enormes beneficios.

La última década marco un hito en el crecimiento de un sector más responsable con el medio ambiente y a su vez más apalancado en la tecnología para mejorar sus procesos. Estas tendencias continuaran fortaleciéndose y sin duda seremos testigos de muchas más a medida que las personas buscan viajar más y sobre todo viajar “mejor”.