Analistas 25/07/2020

El Pacífico y la Orinoquia: más cerca

La Conexión Pacífico-Orinoquia - CPO, proyecto vial de 1.490 kilómetros, que busca conectar por primera vez a Buenaventura y Puerto Carreño, atravesando el Valle del Cauca, Huila, Tolima, Meta y Vichada, e impactando de forma directa e indirecta a 17 departamentos, es quizás la obra de infraestructura más ambiciosa y estratégica que tiene hoy nuestro país.

Por su difícil topografía, Colombia ha estado conectada históricamente de norte a sur, ya que las rutas colonizadoras se hicieron a lo largo de los ríos Magdalena, Cauca y Atrato.

Esa orientación era necesaria porque ante la ausencia de caminos y carreteras, las vías fluviales permitían el comercio y la colonización. Ahora, con los cambios en la geopolítica y el surgimiento de los gigantes asiáticos, el Océano Pacífico ha adquirido mayor relevancia hasta el punto de ser llamado el Mar del Siglo XXI, y donde Colombia y en especial Buenaventura ocupan un lugar preponderante.

El sector público y privado tendrán el reto de trabajar juntos en la coordinación, articulación y búsqueda de financiación. Sin embargo, la perspectiva del proyecto se vislumbra promisoria, luego de darse a conocer el estudio de impacto socioeconómico presentado por ProPacífico y donde se estima que los beneficios lograrán superar los costos de inversión, operación y mantenimiento de la obra, hasta en 96%.

La CPO no solo generará la conexión transversal de Colombia, impactando 350 municipios mediante el fortalecimiento de vías secundarias y terciarias, sino que promete una significativa reducción en costos de transporte y ahorros en tiempos de viaje por cerca de $30.000 millones anuales, así como el impulso a la generación de unos 250.000 empleos, de acuerdo con el estudio de impactos, fortaleciendo la economía del país y de los territorios involucrados.

Los beneficios también se ven reflejados en la ampliación de la frontera agrícola de la Orinoquia en más de cuatro millones de hectáreas que podrían representar más de 10 millones de toneladas de alimentos al año, incrementando el potencial de la zona de influencia y los beneficios por sustitución de importaciones y ampliación de la base exportadora, con la posibilidad de incorporar nuevos territorios a los mercados domésticos y externos.

Este es sin duda un proyecto relevante para el desarrollo económico, social y de seguridad de Colombia pues, además de los aspectos comerciales y logísticos, la vía reconfigurará el diálogo territorial de nuestro país, al conectar zonas históricamente fragmentadas o aisladas.

Por obvias razones, la pandemia ha obligado a que el país enfoque gran parte de sus esfuerzos en la atención de la emergencia y la reactivación económica. Parte del éxito para superar la crisis y salir fortalecidos de ella, está en no perder de vista los proyectos de largo plazo que serán detonantes de desarrollo e impulsores de la economía, como es el caso de la Conexión Pacífico - Orinoquia.

Su realización será una muestra contundente de liderazgo nacional, proveniente del trabajo articulado y a largo plazo entre el sector público, privado y civil de varios departamentos, junto con el Gobierno Nacional, para planear y llevar a feliz término esta trascendental obra, superando los obstáculos que puedan acarrear los límites de los periodos de presidentes, gobernadores y alcaldes. El desafío está planteado.