Analistas 17/12/2020

Tasa de cambio inoculada

El peso colombiano ha vuelto a los niveles de comienzo del año, como si nada hubiera pasado. Es probable que la TRM cruce antes de que finalice 2020 el nivel de $3.400. Al momento de escribir esta columna la divisa de cotiza en $3.419.

El tipo de cambio ha sido una verdadera montaña rusa este año. El mínimo del año se alcanzó el 10 de enero con una TRM de $3.254 y el máximo ocurrió el 20 de marzo cuando el dólar se cotizó a $4.154, un rango de $900. Por eso resulta paradójico que cerremos el año en niveles tan similares a los que observamos en febrero.

El final de la incertidumbre de las elecciones de Estados Unidos y de forma especial los anuncios relacionados con varias de las vacunas han generado un ambiente renovado de apetito de riesgo en los mercados internacionales. Los activos de muchas economías emergentes están en niveles interesantes de compra, dada las perspectivas de la normalización de buena parte de la actividad económica en los países industriales hacia finales del primer semestre de 2021.

Las materias primas también han recuperado algo del terreno perdido. El petróleo, por ejemplo, ya se ubica en su referencia Brent en un nivel cercano a los US$50 por barril, y se espera que durante los próximos meses se ubique en niveles próximos a US$55 por barril.

Este contexto ha sido favorable para los activos locales, con el mercado accionario exhibiendo varias semanas al alza. El mercado de renta fija, por su parte, ha visto el retorno de los inversionistas extranjeros. Mientras el mercado espera anuncios relacionados con el programa de compras de activos de la Reserva Federal, y un eventual paquete de estímulo fiscal en EE.UU., las expectativas de amplia liquidez seguirán impulsando las valorizaciones de los activos emergentes.

Con base en estos elementos, es probable que el peso colombiano continúe fortaleciéndose en los próximos meses y hacia febrero esté cercano a los niveles de $3.200. Adicionalmente, el mercado estará atento a comienzos del año de posibles anuncios por parte del Ministerio de Hacienda de monetizar los recursos del préstamo asociado a la línea de crédito flexible del FMI.

Del total de los US$5.300 millones, el Gobierno monetizó hasta ahora 1.500 millones con un canje con el Banco de la República, que acumuló reservas por dicho monto y le suministró liquidez en pesos al Tesoro Nacional.
La fortaleza del peso, no obstante, tendrá varios retos importantes en 2021. El primero tiene que ver con la capacidad de la economía colombiana de continuar su proceso de normalización económica y evitar una segunda ola de contagio, y con ella medidas restrictivas a la movilidad que afecten el perfil de la recuperación económica.

El segundo tiene que ver con una eventual reforma fiscal. El presidente Iván Duque ha confirmado que habrá una reforma en dicha materia el año entrante. El país deberá tener una discusión seria de como elevar el recaudo fiscal, ojalá de forma gradual, de tal forma que no se comprometa la recuperación económica, pero se alcance en el mediano plazo una posición fiscal mucho más equilibrada que permita reducir el actual nivel de deuda pública.

En neto el esfuerzo fiscal debe ser superior a un punto porcentual del PIB, para lograr una senda de deuda decreciente. Si el país no logra hacer este ajuste es muy probable que el peso pierda parte de su fortaleza.