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Analistas 04/09/2020

Hidroituango, otra vez en grave riesgo

José Hilario López Agudelo
Ingeniero geólogo

La demanda, en fase conciliatoria, que pretende el gerente de EPM contra los diseñadores, interventores y constructores de Hidroituango, ratificada por la nueva Junta Directiva de EPM, se basa, por lo menos en el caso de los diseñadores, en un informe del año pasado de Skava, una consultora chileno-noruega, solicitado por EPM para que estudiara la denominada “Causa Raíz” del accidente de Hidroituango de abril de 2018. Con este anuncio el alcalde de Medellín y su gerente de EPM, han generado una crisis interna en la empresa más querida por los antioqueños y, mucho más grave, un incalculable daño reputaciones a la ingeniería nacional; a esto se suman mayores costos demandados por la terminación de Hidroituango y multas por incumplimiento de los compromisos de EPM con la Creg, así como el riesgo país por los eventuales retrasos en la entrada en operación del proyecto.

Aquí me propongo profundizar en la evaluación del informe de Skava, como complemento a mi columna titulada “El informe Skava sobre Hidroituango”, publicada en el Periódico El Mundo en marzo de 2019.

Antecedentes

El 10 de septiembre de 2010, EPM Hidroeléctrica ltuango S..A.. E.S.P (EPM Ituango) y el IDEA, accionista mayoritario de la Sociedad Hidroeléctrica Ituango S.A (SHI), suscribieron un contrato mediante el cual se definió la estructura para el desarrollo del Proyecto Hidroeléctrico de ltuango (Hidroituango), donde se estableció que el proyecto sería ejecutado por EPM ltuango, sociedad en la cual EPM tendría la mayoría accionaria. En el contrato entre el IDEA y EPM ltuango se acordó que Hidroituango se adelantaría mediante un contrato tipo "BOOMT" (Build - Own - Operate - Maintain -Transfer), por medio del cual EPM se obliga a efectuar las inversiones y actividades que sean necesarias para la financiación, construcción, montaje, operación y mantenimiento de Hidroituango, así como a restituir, a la terminación del Contrato, los bienes del proyecto, en los términos y condiciones allí establecidas.

Originalmente Hidroituango estaba concebido para que la obra fuera ejecutada bajo la modalidad de contrato llave en mano, que incluiría el diseño, abastecimiento y construcción de la obra por un constructor calificado que correría con todos los riesgos. Pero, EPM en vez de contratar a un tercero para la construcción del proyecto, asumió la responsabilidad, no sólo del diseño y construcción, sino de la operación de la futura central hidroeléctrica. Es claro, entonces, que el diseñador, el constructor y el operador del proyecto, y por tanto único responsable, es EPM.

El informe de Causa Raíz de Skava

En primer lugar definamos que se entiende por un informe de Análisis Causa Raíz (ACR). Un ACR es una metodología estructurada de análisis, utilizada para identificar, por medio de deducción, verificación e investigación, las causas originales de falla de una obra.

“El objetivo de este estudio (“Informe de Estudio de Causa de Raíz Física Proyecto Hidroeléctrico Ituango”) presentado por Skava a EPM en febrero 28 de 2019), es identificar la Causa Raíz Física y Técnica más probable que originó los eventos presentados entre el 28 y 30 de abril de 2018 en la Galería Auxiliar de Desviación (GAD) en el Proyecto Hidroeléctrico Ituango”.

El Análisis de Causa Raíz utilizado por Skava en su informe sobre Hidroituango, es una metodología diseñada para un sistema en funcionamiento, no para un proyecto en construcción, como lo es Hidroituango, que, por tener más actores e involucrar más decisiones que el primero de ellos, hacen que su aplicación sea extremadamente compleja.

Un informe de Causa Raíz no pude limitarse, como pretende Skava, a la causa raíz física y técnica radicando la falla sobre sólo uno de los componentes del sistema, lo que apenas explica el evento (el colapso de la GAD). Esto conlleva a omitir la causa raíz humana y la causa raíz latente. Por ejemplo, sería un error suponer que la tragedia de Armero se debió sólo a la avalancha generada por la erupción del Volcán Nevado del Ruiz, olvidando la responsabilidad que debió recaer sobre los entes gubernamentales que fueron incapaces y/o negligentes en la predicción del desastre.

Cuando se está realizando un Análisis de Causa Raíz se deben colocar sobre la mesa todos los factores físicos, humanos y documentales que involucra el proceso analizado. El estudio permite establecer si el evento se dio por causas propias del proceso, por la toma de decisiones inadecuadas o por falta de documentación coherente. Uno sólo de los elementos, como pretende Skava en su cuestionado informe a EPM asignando la falla de la GAD a sólo supuestos errores técnicos en el diseño y asesoría del Consorcio Generación Ituango (CGI), no puede cargar con toda la responsabilidad de la crisis del accidente y posterior contingencia de Hidroituango.

La causa raíz humana involucra las intervenciones y/o decisiones que contribuyeron a la generación del evento, en otras palabras busca encontrar el error humano. En Hidroituango, además de CGI, han participado: la interventoría del proyecto, el Consorcio Constructor CCC, la Junta Directiva de la Sociedad Hidroituango (dueña del proyecto), EPM (responsable y ejecutor del contrato BOOMT), la Anla, la Upme y la Creg.

La causa raíz latente se analiza con base en la coherencia de la información contenida en los documentos existentes (contratos, diseños aprobados, licencias ambientales otorgadas, cronogramas de ejecución, actas de aprobación de obra, materiales utilizados, etc). Vista en su forma general, la causa raíz latente es una derivación de la causa raíz humana.

La ingeniería vinculada a la construcción de Hidroituango (diseñadores, interventores y constructores), lo que menos tuvo que ver fue con las decisiones del gobierno corporativo de EPM, que generaron el accidente de obra de abril de 2018.Fueron decisiones gerenciales de EPM: la contratación de la construcción, sin licencia ambiental, de la Galería Auxiliar de Desviación (GAD), la construcción y puesta en operación, sin compuertas, de los dos originales túneles de desviación, así como su taponamiento.

Así las cosas nadie entiende la pretensión de la actual gerencia de EPM, ratificada por su nueva Junta Directiva, de demandar a diseñadores, interventores y constructores de Hidroituango por decisiones gerenciales, que como lo hemos advertido pone en riesgo la constructividad del proyecto, o, por lo menos grandes demoras y sobrecostos. Nuestra recomendación es que EPM reestablezca la armonía con sus contratistas, para lo cual se requiere que se aplace cualquier demanda contra la ingeniería vinculada con Hidroituango, hasta cuando el proyecto entre en operación.

Lo que viene

El error metodológico en que incurre Skava en su informe consistente en creer que todo el valor probatorio radica sólo en el concepto técnico, no en la forma como este se aplica; un concepto técnico mal utilizado puede dar lugar a decisiones inadecuadas.

En primer lugar, el informe de Skava debe considerarse apenas como una hipótesis todavía no verificada, dado que hasta este momento no se tiene acceso directo a la GAD. Por otro aspecto, los diseñadores de Hidroituango con seguridad tienen argumentos muy sólidos para controvertir la probabilidad de que una "falla de diseño”, asumida en el informe de Skava, sea la causa determinante del colapso de la GAD, argumentos que traerán en su defensa, lo que conlleva un largo proceso ante los estrados judiciales que dejará el proyecto en un limbo.

En segundo lugar, en el corto periodo de conciliación entre las partes, tres meses, previo a la demanda que anuncia EPM, es altamente improbable que se llegue a un acuerdo, a menos que se logre extender los plazos (Se conocen casos en que una conciliación ha tomado años). Si esta fuese la situación, los riesgos para el proyecto se van a acrecentar ante el posible deterioro de relaciones entre EPM y sus contratistas, que desde ahora trabajarán en un ambiente enrarecido por la disputa.

En tercer lugar no es seguro que los diseñadores e interventores resistan financiera y administrativamente la carga, que impone defenderse de una demanda como la que pretende EPM.

En una carta abierta, el Sindicato de Profesionales de EPM (Simpro) el pasado 25 de agosto alerta al Alcalde de Medellín y al Gerente de EPM, sobre los riesgos país del atraso de Hidroituango, riesgos que se traducen en mayores costos para EPM y para la recuperación de la obra en construcción, en lo relativo al taponamiento del túnel original de desviación derecho, la culminación del túnel de descarga intermedia y la recuperación de algunas de las almenaras, entre otras tareas pendientes requeridas para garantizar la estabilidad y seguridad de la obra; a esto hay que agregar el grave riesgo de usar permanentemente y por largos periodos el vertedero, el cual ha venido operando sin interrupción desde hace más de dos años, obra ésta diseñada y construida para evacuar las crecientes del río Cauca.

¿Será, como ya se comenta entre respetados dirigentes de la ciudad, y lo advierte Simpro en su carta abierta que lo que se quiere es sacar a los actuales contratistas de EPM en Hidroituango, y entregar Hidroituango a la multinacional china The Three Gorges Co?.

Un grupo de ingenieros egresados de la Facultad Nacional de Minas en 1964, donde además participan varios ingenieros exgerentes de EPM y ex altos funcionarios del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo, expertos en solución de conflictos contractuales en obras de infraestructura en Colombia y en el exterior, nos reunimos periódicamente, de manera virtual, para discutir problemas nacionales y de nuestra profesión. En próximos días esperamos tener lista una propuesta que podría ayudar a resolver el conflicto creado con la pretendida demanda anunciada por el Gerente de EPM, que aspiramos socializar con el Señor Alcalde de Medellín, la Gerencia de EPM, su Junta Directiva y el Concejo Municipal

El debate apenas se inicia, pero es necesario anotar que en sana lógica, para la fijación de responsabilidades por la crisis de Hidroituango se debe exigir, por lo menos, un segundo informe, adicional al de Skava, que analice la causa raíz humana y la causa raíz latente del accidente de abril de 2018.

Fundamentalmente nos interesa la defensa de la ingeniería nacional, ya afectada por el equivocado informe de Skava y por la anunciada demanda de EPM, basada en la utilización de un tan controvertible análisis de causa raíz. Defender la ingeniería nacional es garantía de la terminación y puesta en marcha de Hidroituango, de la cual depende la seguridad del sistema de interconexión eléctrica nacional y el riesgo de un futuro racionamiento.

Seguiremos atentos a este debate.

P.S. Para la preparación de este artículo, su autor contó con la asesoría de distinguidos ingenieros ex-altos directivos de EPM, con amplia experiencia nacional e internacional en el manejo de conflictos contractuales en obras de infraestructura.