viernes, 21 de febrero de 2020

Más columnas de este autor Jorge Hernán Peláez

No soy abogado, mucho menos experto en temas legales, judiciales, normativos o regulatorios. Soy apenas un asiduo lector de nuestro querido “Asuntos Legales” en donde diariamente aparecen columnas, opiniones y notas periodísticas de un mundo que cada vez cobra más importancia en el ámbito nacional. Para simplificar el análisis llamemos Reglas de Juego, a todo lo que es el marco jurídico de mercados en donde hay competidores y agentes del Estado encargados de hacer que se cumplan dichas reglas. En términos muy básicos, es como si estuviéramos hablando de un partido de fútbol. En la mayoría de ocasiones los competidores de un mercado se asemejan a los jugadores o equipos y el Estado es el árbitro, los jueces de línea y el Var, todos ellos elementos que ayudan a que se cumplan las reglas de juego. En algunos casos puntuales el Estado es juez y parte, pero ocurre cada vez menos y en sectores de la economía muy puntuales.

Los grandes conflictos que se tienen recientemente en el mundo empresarial y social de nuestro país, muchos se originan por temas relacionados con las reglas del juego. Esta semana, por ejemplo, se comenzó a debatir dentro de la Corte Constitucional una nueva ponencia que despenalizaría el aborto en Colombia. Hay unos magistrados que observan el debate, dando preferencia al derecho que tiene la mujer a decidir sobre su cuerpo, hay otros magistrados que ven la ponencia como el derecho a asesinar, es decir, como si estuviéramos legalizando o normalizando la pena de muerte para criaturas que aún no han nacido.

¿Quién tiene más privilegios o derechos? ¿La madre en estado de embarazo y su derecho a decidir, o el futuro ser humano que tiene derecho a la vida? La votación va a salir dividida, y nuevamente el país se va a enfrascar en un debate polarizante, que tiene elementos jurídicos, de derechos humanos y religiosos. Por supuesto un tema de salud por detrás que es igual de importante, y que también es un negocio. La industria de la salud buscará rentabilizar el fallo de la Corte, independiente para que lado salga.

En el caso Uber, que mencionaba en este mismo espacio la semana pasada, encontraron la forma de volver a atender desde ayer a sus usuarios con una fórmula novedosa, que hace un bypass a las normas obsoletas que hay en ese mercado. Es reconocido que esa industria tiene hoy unas reglas del juego pendientes por actualizar. En la industria de las telecomunicaciones, los interesados en la subasta de espectro tienen interpretaciones distintas de las reglas, especialmente en el caso Partners.

Al preguntar a varios abogados expertos en telecomunicaciones, la decisión que se tomó por parte del MinTIC del caso puntual de una de las bandas del espectro de 2.500 generó, por obvias razones, molestias en algunos, indignación en otros y alegría en quienes al final salen favorecidos. No fue una situación fácil, y durante semanas el equipo jurídico del ministerio se vio enfrascado en justamente eso, visiones distintas, e interpretaciones de las mismas reglas del juego que todos tenían antes de comenzar. Ahora vendrán las consecuencias, uno o varios reclamos jurídicos al Estado, en un proceso en donde era imposible dejar contento a todo el mundo.

Creo que debemos aprender de otros países que dan mayor importancia a las reglas de juego, no abren espacio a tanta interpretación diversa. Hay naciones que funcionan por eso, la gente respeta las normas, es costumbre no cuestionarlas ni tratar de torcerlas.