Analistas

La patente amazónica

Un joven colombiano a quien llamaré Alex* de 15 años, tiene una deficiencia renal crónica, por la cual le han hecho dos trasplantes de riñón no exitosos. Ahora, debido a esos trasplantes tiene afectado su sistema inmunológico con los anticuerpos de los dos donantes anteriores. Alex requiere un tercer trasplante, pero debido a los problemas de su sistema inmune, un tercer trasplante pondría en riesgo su vida. 

 
En Estados Unidos, el médico del caso recomendó a la familia de Alex, administrarle un producto que no siempre es bien visto por la comunidad científica: Birm, de las siglas “Biological Immune Response Modulator”. Desde 1978 el médico ecuatoriano Edwin Cevallos, especialista en oncología y miembro de equipos de investigación científica de varias universidades, ha desarrollado este componente natural a partir de una planta llamada Dulcamara, originaria de la zona amazónica del Ecuador. Se dice que es bastante efectivo particularmente para casos de mieloma múltiple y cáncer de próstata. 
 
Según Cevallos: “Birm modula o regula el sistema inmunológico. Si un paciente tiene un sistema inmunológico deprimido, lo eleva y lo pone en equilibrio. Es capaz de controlar el sistema inmunológico para combatir con mayor expectativa de éxito algunas enfermedades que la medicina tradicional señala como incurables, entre ellas, las degenerativas, autoinmunes y el cáncer. Incluso en enfermedades como asma o lupus, el producto impide temporalmente el aumento de los síntomas”. (Ver página Birm)
 
Otro paciente contactado en Colombia (adulto con mieloma) lo viene tomando, desde las mismas fechas que Alex. En ambos casos, transcurridos aproximadamente 40 días de tratamiento,  los exámenes de laboratorio arrojan resultados que muestran una tendencia al mejoramiento del sistema inmune de manera significativa.
 
El producto, ya que no se le puede llamar medicamento, no ha sido aún aprobado por la FDA en Estados Unidos.  Actualmente se permite su venta bajo la categoría de “Suplemento alimenticio natural”, y Cevallos lo distribuye a pacientes directamente. Desde los 80 logró patentar su trabajo pues su experiencia en oncología le dio la suficiente visión para intuir, que luego esa decisión sería importante en su carrera. Varias multinacionales farmacéuticas han intentado comprar la patente, pero el médico ecuatoriano sistemáticamente se ha rehusado a venderla. (Ver página Birm)
 
En nuestro país, el tema de patentes va a ser incluido en el proyecto que busca reformar la salud y que ya prendió alarmas por el alto impacto económico que la decisión puede tener. Hay un enfrentamiento entre la agremiación de multinacionales farmacéuticas Afidroy la organización de productores de medicamentos genéricos Asinfar. En Afidro sigue como representante el cuestionado Francisco de Paula Gómez, familiar del anterior superintendente de Salud, Conrado Gómez. Ninguno de los dos jamás consideró esto como un conflicto de interés. Los desarrolladores de genéricos ven en la propuesta una oportunidad para aterrizar el desarrollo de patentes, mientras las multinacionales ven una amenaza a los precios de sus productos.
 
En Colombia hay varios casos similares al de Cevallos que podrían tomar un rumbo inesperado con las decisiones que tome el Congreso. La patente de un producto protege al titular de la invención al impedir a terceros fabricar, vender o importar el producto protegido. La protección de patente a productos farmacéuticos existe desde 1994. 20 años después parece que van a cambiar las cosas. Ojalá no sea en detrimento de nuestros científicos e inventores. El juego final debe recompensar al desarrollador  y buscar favorecer a los usuarios del sistema con precios justos. Importante que empecemos a tomar conciencia del valor a veces incalculable que tiene una patente, sobre todo de un medicamento. Alex y otros pacientes de enfermedades graves dependen de esto.
 
Ñapa: Apareció en el país un nuevo sistema piramidal llamado el Waaf Club. Hablan de alcanzar la “libertad financiera” de manera similar a las ideas que en su momento promovían pirámides como DMG y Drfe. La diferencia en el mecanismo es que lo llaman “regalos” o “donaciones”. Prometen a las personas el valor equivalente a 8 veces la “donación”. Hay que traer nuevas personas al club cuando se dan los “regalos”. Otra versión más del clásico esquema de Ponzi. Pilas Superfinanciera! (Ver video Waaf Club )